Hallazgo a pocas semanas de cumplirse la primera década del mortal y devastador terremoto y tsunami del 11 marzo de 2011 en Japón, que reportó la pérdida de más de 15 mil vidas



En un hábitat para la vida marina se ha convertido un vehículo que el terremoto y tsunami de 2011 en Japón depositaron en el fondo de un lecho marino cercano a un puerto pesquero en Ofunato, en el noreste del país del Lejano Oriente.

A pocas semanas de cumplirse la primera década de tan infausto suceso, y a horas de que Japón saliera ileso de un poderoso terremoto de 7.3 grados de magnitud, Noticias Kyodo da cuenta en su portal digital de lo que ahora es una anécdota.

Lo que ahora es una chatarra oxidada está a 18 metros por debajo del nivel del mar –el cementerio al que lo envió el devastador fenómeno que azótó  la costa del Pacífico en marzo de 2011. Le hacen compañía un fragmento de un rompeolas y otros escombros depositados también allá por los referidos fenómenos.

No tiene más visita que la de buzos que laboran o visitan la bahía de Okirai, la cual está a casi un kilómetro de una estación de tren local.

Entre los moradores marinos del vehículo parcheado con algas rosadas están, por ejemplo, un pulpo gigante del Pacífico –habita debajo del automóvil–, un greenling que se moviliza entre los asientos y un pez gobio que ha hecho suyo el silenciador de la unidad, según testimonios de los buzos.

El pulpo gigante del Pacífico que el 22 de enero de este año fue posible observar cerca de una pieza rota de un rompeolas, en el lecho marino de la bahía de Okirai. (Kyodo)

El hermoso pez gobio que ha encontrado su techo en el silenciador del automóvil sumergido en el lecho marino en la bahía de Okirai. Esta fotografía fue tomada el 23 de enero de 2021. (Kyodo)

Cerca de la palanca de cambios del vehículo, un blenio con flecos mueve su aleta caudal para enviar agua a una masa de huevo blanco detrás de ella. El pez con labios gruesos y protuberancias en la cabeza es una especie conocida por los instintos protectores de la hembra.

Este es el asiento del conductor, donde un blenny con flecos fue captado el pasado 24 de enero dentro de un hueco. El que fue dueño del automóvil solía colocar en ese sitio su CD de música. (Kyodo)

Se encontró una matrícula al pie del asiento del conductor a fines de enero pasado, lo que ayudó a identificar al propietario del automóvil como Yasushi Komatsu y al automóvil como un Volkswagen Golf

“Sí, no hay error”, dijo Komatsu, de 45 años, quien vive en el vecindario cuando vio imágenes del automóvil tomadas durante las inmersiones de buzos. “Son ruedas hechas a medida de Volkswagen Motors. Sin duda este es mi auto”, dijo.

Recordó que había estacionado el automóvil en las instalaciones de la casa de sus padres, cerca de la estación de tren en la bahía, cuando golpeó el tsunami, y que el fenómeno arrasó no sólo con su Volkswagen Golf, sino que también con su propia casa.

Yasushi Komatsu sostiene una placa asignada a su automóvil, el cual es el que hoy da vida marina a un lecho en Ofunato, Prefectura de Iwate. Esta fotografía le fue tomada a Komatsu el 24 de enero pasado. (Kyodo)

“Estoy un poco triste. Pero resultó estar en un lugar despejado. No hay nada a su alrededor”, comentó, refiriéndose a la ubicación actual del automóvil.

Komatsu adelantó que intentará obtener una licencia de buzo para ir en el próximo verano a ver el auto que había personalizado y que esperaba disfrutar “conduciendo” durante mucho tiempo (debajo del mar).

“Me gustaría verlo cuando llegue el verano. Me hará llorar”, dijo con los ojos enrojecidos.

 

Una pieza rota de un rompeolas, captada el 24 de enero, hace compañía al Golf de Komatsu en el lecho marino de la bahía de Okirai. (Kyodo)

Un televisor (izquierda), una aspiradora y azulejos fue posible ubicar el pasado 25 de enero de 2021 en el propio lecho marino ubicado frente al puerto de Ofunato. (Kyodo)


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| HECHO DIGITAL | CDMX | 14 – FEBRERO – 2020 |