La violencia contra la mujer en la geografía mexicana se extiende mucho más allá de los asesinatos, que es su expresión más brutal: Once mujeres son asesinadas al día y hay más de un 99% de impunidad en delitos de violencia sexual contra ellas, de ahí la ira femenil en el arranque de semana, Día Internacional de la Mujer



El feminismo mexicano hizo erupción.

Unas 20 mil de sus partículas –léase mujeres– lanzaron cenizas y lava de ira en el mismo centro de México, frente a Palacio Nacional, que habita y en el que despacha el presidente Andrés Manuel López Obrador, con motivo del Día Internacional de la Mujer, apenas este lunes 8 de marzo (de 2021), fecha a la que la nación azteca llegó con cifras alarmantes de feminicidios.

México llegó a este importante día a nivel mundial dentro de un marco muy complejo y después de un par años de enfrentamientos entre feministas y su nuevo gobierno, fruto de la violencia machista que parece no cesar.

Por tal circunstancia, la manifestación se preveía ya agitada. El gobierno denominado de la 4T lo previó, por lo que  y habilitó un dispositivo de seguridad con mil 600 mujeres policías –y una extensa valla metálica que rodeaba el Palacio Nacional de México para protegerlo de las manifestantes.

El argumento del presidente Andrés Manuel López Obrador sobre la protección a Palacio Nacional es que siempre “hay infiltrados en las manifestaciones para causar disturbios”.

“La valla se puso porque los conservadores están muy molestos y son chuecos, son muy hipócritas y se meten en todos los movimientos”, refirió el mandatario mexicano a pocas horas de la celebración del Día Internacional de la Mujer.

Cabe destacar que se observó a policías varones detrás de las vallas de Palacio Nacional, por lo que el dispositivo de seguridad no fue exclusivamente femenil.

 

La celebración acabó con saldo afortunado. No escapó por supuesto de altercados y gases lacrimógenos e irritantes de la policía de Ciudad de México, mismos que no pudieron acallar las manifestaciones de las mujeres en la capital mexicana.

El balance final de incidentes lo dio a conocer la la subsecretaria de Desarrollo Institucional de la Secretaría de Seguridad Ciudadana, Marcela Figueroa, en una comparecencia ante la prensa: Resultaron lesionados 62 policías y 19 civiles, pero únicamente nueve uniformadas y una civil requirieron atención médica.

–Fueron trasladadas a hospitales y su reporte médico es estable” –aseguró la funcionaria.

Los primeros disturbios se produjeron en el histórico Zócalo, frente al Palacio Nacional, donde los intentos de las manifestantes de derribar las vallas para aproximarse a la sede presidencial acabaron en enfrentamientos con las fuerzas de seguridad, que arrojaron gas de extintores sobre las mujeres y cargaron para dispersarlas.

La marcha más multitudinaria tomó la plaza del Monumento a la Revolución, pero antes los manifestantes tuvieron que derribar las vallas de madera que lo rodeaban.

La marcha más masiva en la capital mexicana inició poco después del mediodía en ese emblemático Monumento, donde poco antes de la marcha arengaron a coro “Fuimos todas”.

Poco después, las miles de mujeres caminaron en dirección a la céntrica plaza del Zócalo y causaron algunos destrozos en edificios gubernamentales y comercios, además de saquear algunos negocios. Empero, esta vez se toparon con el blindaje de predios y establecimientos, lo que les impidió actos de rapiña a placer, como en movilizaciones pasadas.

En su ruta hacia el Zócalo irrumpieron en el Hotel Hilton, como se aprecia en el video de abajo.

Fue precisamente en el histórico Zócalo, frente a Palacio Nacional, donde tuvo lugar el momento más álgido de la movilización-protesta. El blindaje de la sede del Poder Ejecutivo, en la cual no sólo despacha el Presidente López Obrador, sino que también la habita, causó indignación en colectivos de mujeres por el simbolismo de un cercado frente a la reivindicación feminista.

Las vallas de metal, que se convirtieron en un lugar de homenaje cuando en días anteriores se escribieron sobre ellas los nombres de miles de mujeres desaparecidas y asesinadas en el país, fueron en parte derrumbadas por varios grupos de manifestantes que se enfrentaron durante horas con los efectivos policiales.

Durante los enfrentamientos, la policía echó gas de extintores sobre las mujeres presentes que intentaban derribar por completo las vallas para poder aproximarse al Palacio Nacional.

Los manifestantes prendieron fuego a los escudos de algunos policías, “pero las llamas se apagaron”.

Asimismo, en múltiples ocasiones las manifestantes tuvieron que despejar la zona más cercana a la valla por presencia de gases irritantes, más allá del humo de los extintores.

“Primero empezaron con el gas de extintores y ahora nos están echando gas pimienta, haya niños, viejos o lo que sea. Hay algunas (mujeres) que se están cayendo y la verdad nos están agrediendo bastante”, declaró a Efe una mujer mayor que recibió el gas irritante

Al final de cuentas, las vallas de metal que tenían alrededor de tres metros de altura, que se habían transformado en mural de homenaje a las víctimas del machismo, acabaron por ser derribadas a golpes, martillos y mazos. Empero, los manifestantes no lograron traspasar el muro de contención formado por vallas y policías, y poco a poco la concentración en el Zócalo fue dispersándose.

A pesar de que se vivieron momentos de gran tensión, con muchas manifestantes y reporteras con dificultades para respirar y sin poder abrir los ojos, la Secretaría de Seguridad Ciudadana de la capital negó el uso de cualquier tipo de gas pimienta o lacrimógenos.

Durante la marcha también estuvieron presentes, además de colectivos feministas, múltiples organizaciones civiles y ONG, madres y familiares de mujeres desaparecidas o víctimas de feminicidio, que suplicaron al presidente López Obrador que coloque en el centro de sus prioridades el fin de esta lacra.

Estoy cansada de tanto abuso. Yo fui una mujer abusada cuando era niña y estoy cansada, no pude decirlo hasta muchos años después. Claro que es justificado (los destrozos), yo estoy de acuerdo. Son muchísimos años de dolor, de callarse, de silencio, y ahora este es el único camino que nos queda”, dijo una manifestante, Norma, a Efe

En la marcha, preciso es consignar, hubo infiltrados que participaron en las embestidas contra policías que custodiaban las vallas con las que se protegió a Palacio Nacional.

Lo que llama la atención es que los cuerpos se seguridad capitalinos no movieron dedo alguno por arrestarlos, tal como sucedió en movilizaciones anteriores para conocer a los intereses políticos que responden, de ser el caso.

Este martes, el presidente López Obrador hizo un reconocimiento a las policías de Ciudad de México que “resistieron estoicamente a las agresiones y no cayeron en la provocación”.

Aseguró que no se agredió a manifestantes que evidenciaron que querían (irrumpir y) vandalizar en Palacio Nacional.

“No se cayó en la trampa”, dijo AMLO, además de que puso énfasis en los varones infiltrados entre las protestantes.

 

Esta nueva ola feminista comenzó a mediados de 2019, cuando tuvo lugar una fuerte protesta en Ciudad de México tras tres casos de supuesto abuso sexual de mujeres por parte de policías.

Con ello las manifestaciones se hicieron más multitudinarias y se dieron enfrentamientos entre feministas y fuerzas de seguridad, llegando el momento álgido en noviembre de 2020 en Cancún, en el caribeño estado de Quintana Roo, cuando la policía dispersó a balazos a las mujeres que se manifestaban contra un feminicidio.

Asimismo, las denuncias a través de redes sociales de abusos y acoso no han parado de crecer y llegaron hasta el partido del presidente López Obrador, Movimiento Regeneración Nacional (Morena).

Félix Salgado Macedonio, candidato a gobernador del estado de Guerrero por Morena, recibió acusaciones de abuso sexual por parte varias mujeres.

Activistas, políticas e incluso diputadas del mismo partido han pedido frenar su candidatura, mientras López Obrador, viejo amigo de Salgado Macedonio, ha denunciado una “campaña” en contra del político.

El feminismo mexicano no ha dejado de crecer en los últimos años por una violencia contra las mujeres que no cesa y la inacción del Gobierno.

Además, La violencia contra la mujer se extiende mucho más allá de los asesinatos, que es su expresión más brutal.

Más de 10 mujeres son asesinadas al día, según ONU Mujeres, en un México que tuvo 34 mil 531 homicidios dolosos en 2020.

México registró 967 feminicidios en 2020, una cifra casi idéntica a los 969 crímenes por razón de género de un año antes.

Según cifras del Instituto Nacional de Estadística y Geografía divulgadas en 2019, de los 46.5 millones de mujeres de 15 años y más que hay en el país, el 66.1 % (uno 30.7 millones) ha enfrentado violencia de cualquier tipo alguna vez en su vida.- (De Nuestra Redacción con compilación informativa de Agencias)

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| HECHO DIGITAL | CDMX | 9 – MARZO – 2021 |