Para Mipymes, que representan el 95% de empresas en el país: Inevitable recorte de personal



POR DELPUERTO HUMBERTO



“Una sociedad que priorice la igualdad

por sobre la libertad, no obtendrá

ninguna de las dos cosas.” Milton Friedman

Fue el 2020 un año muy complicado, en el que para proteger la salud, e incluso la vida, se han debido tomar medidas precautorias, y la población ha tenido que aceptar, no todos y a regañadientes, los insistentes avisos de: “Quédate en casa”, “Guarda tu distancia”, “Usa Gel” y/o “Lávate las manos con frecuencia.”

Por esto es muy difícil pensar que los pequeños empresarios puedan planear o realizar con normalidad sus operaciones comerciales, ya que la Economía se ha visto afectada en todos los giros y, más grave aún, tomará años, según los expertos economistas, recuperar la situación económica en que se encontraba México en diciembre de 2018.

Bajo este contexto, la Comisión Nacional de Salarios Mínimos (CONASAMI) incrementa el Salario Mínimo General, (SMG) y los mínimos Profesionales, con lo que impone una mayor carga financiera a Micro, Pequeñas y Medianas Empresas (MiPyMes) a partir de Enero 1o. del 2021, cuando apenas están recuperando sus ventas y alcanzando a cubrir con dificultades sus gastos fijos más indispensables.

Se están tomando decisiones bajo las reglas de un pensamiento ideológico que, en lugar de adaptarlas a la situación actual de crisis y tomar medidas extraordinarias para resolver este enorme problema al que la pandemia las ha orillado, se observa un nivel de análisis y solución de problemas de funcionarios inapropiado a las circunstancias.

El país requiere de funcionarios eficaces que presenten soluciones que ayuden a resolver la problemática sanitaria y económica, con planes y programas de desarrollo y crecimiento inmediatos para mejorar la calidad de vida de la población.

En principio, el porcentaje de incremento del 15% significará una amenaza inminente para miles de MiPyMEs que al tener que otorgar ése nuevo salario, si tienen suerte y aún pueden continuar abiertos, tendrán que despedir a parte del personal que todavía tienen y quedarse con el estrictamente indispensable para seguir, con limitaciones en su labor y doble trabajo para los que se queden.

En realidad y por todo lo anterior, al incrementarse los Salarios Mínimos Generales y Profesionales, debieran brindarse estímulos financieros e incentivos fiscales a la Mayor Fuerza Productiva de México, las MiPyMes, que es de todos sabido representan un estimado del 95% del total de empresas, y ofrecerles esos apoyos, que de ninguna manera se considerarían “a fondo perdido” para que en un plazo no mayor a tres o cinco años los deban reembolsar y puedan seguir adelante. De otro modo, difícilmente continuarán su proceso productivo.

Así también, sería un alivio para la Economía, postergar los proyectos sexenales actuales, que se llevan una enorme carga del presupuesto nacional y enfocarlo en las MiPyMes que generan las fuentes de trabajo para millones de mexicanos que aspiran a tener un trabajo digno que les permita llevar el pan diario a su mesa.

La Organización Internacional del Trabajo (OIT) estima al mes de octubre, la cifra de 6 millones de trabajadores desempleados en México*. ¿Cuánto tiempo se tardará en recuperar estos puestos?

Es lógico suponer que los recursos que aportan las MiPyMes con sus contribuciones, terminarán limitados y, quizá miles encaminadas a la quiebra, pero la parte que le toca al gobierno por recaudación, también se verá afectada.

La Economía resulta de una simbiosis entre gobierno y empresa; por eso es preciso apoyarla, para que de los ingresos que recibe le sirvan para generar empleos, invertir en los sueldos y prestaciones de sus trabajadores, y claro, aportar a la sociedad, vía impuestos, derechos, productos y aprovechamientos, que el gobierno debe aplicar para mejorar las condiciones de vida de los ciudadanos.

Es una falacia pensar que se incrementan los salarios de los trabajadores, debido al atraso que han tenido durante los últimos 30 ó 40 años, cuando la situación mundial, debido a la Pandemia del CoronaVirus, exige el respaldo gubernamental mediante exenciones, prórrogas e incentivos fiscales, así como otras acciones inmediatas para apoyar a las empresas, del tamaño que sean y, como consecuencia a sus trabajadores. Estos incrementos “alzados” tendrían que ser después que pase la pandemia.

Ahora bien, aceptando sin conceder, que se mejora el poder adquisitivo de los trabajadores al aumentar los Salarios Mínimos, es sabido que la mayoría de las veces los precios de los productos y servicios también se incrementan y se trasladan al consumidor, lo que produce mayor inflación. Entonces, ¿para qué incrementar el minisalario en 15% cuando este año Banxico ha calculado una inflación del 4%?

Si la justificación del incremento es devolverle esta pérdida,  ¿por qué no se incrementó el SMG en el 10% sugerido por la Iniciativa Privada o por qué no sólo se incrementaron los Salarios Mínimos Generales y dejaron estables los Salarios Mínimos Profesionales, para no afectar tanto y directamente a las MiPyMes? Así será muy largo y sinuoso el camino de retorno de los desempleados a sus empresas.

Le esperan meses muy complicados a las MiPyMes que sobrevivan y por ende, a sus colaboradores.

Aprovecho la oportunidad para desearles, con todas estas adversidades, un mejor Año 2021 y aunque las perspectivas no son nada halagüeñas, también dependerá de nosotros darle una actitud y un enfoque positivo al entorno personal y profesional.

¡¡¡ Mucha suerte para este  2021 !!!- (Artículo publicado en el portal de “Clima Organizacional” con el encabezado “Incrementar los Salarios Mínimos durante la Pandemia representará una carga muy pesada para MiPyMes en 2021” / 5 – Enero – 2o21)

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Cartones, tomados de Twitter