También, locura y sentimiento de superioridad: Esto fue lo que destruyó al gobierno de Carlos Salinas

POR MACARIO SCHETTINO

El viernes 6 de diciembre, Ariel Moutsatsos, corresponsal de Televisa en Washington, subió en su cuenta de Twitter una foto de Jesús Seade, subsecretario y negociador principal del T-MEC en el gobierno de López Obrador, llegando a las oficinas de Robert Lighthizer en esa ciudad. Llega solo, cargando su portafolio.

Es una foto de terror, o al menos eso me produjo a mí cuando la vi. Como lo dijimos en su momento, México tenía uno de los mejores equipos de negociación comercial internacional del mundo. Tal vez el mejor. Ese grupo había negociado el TPP, renegociado el acuerdo con la UE, y aguantado la presión para sacar lo mejor posible en la actualización del NAFTA, ahora llamado T-MEC. Todos fueron expulsados del gobierno con la llegada de López Obrador, e incluso se quitó a Economía el liderazgo para enviarlo a Relaciones Exteriores, donde se instaló Jesús Seade como subsecretario.

El terror al que me refiero consiste en ver llegar a un solo negociador a las oficinas de la contraparte. No tengo conocimiento de negociaciones de mediano nivel que sean conducidas por una sola persona. Mucho menos de alto nivel, ya no imagine aquéllas en las que está en juego la economía nacional. Pero ahí está la foto (y no es la única). Seade fue solo a negociar, con su amigo Lighthizer, lo que debería ocurrir con el futuro de la relación económica de México con Estados Unidos.

Incluso los empresarios tuvieron que afirmar que en realidad no iba solo, que el “cuarto de junto” lo había seguido “acompañando”, aunque con eso querían decir que ocasionalmente hablaba con ellos por teléfono.

Cuando se presentaron los documentos del protocolo modificador, varios hicimos énfasis en una figura de agregado laboral (attaché), que no tenía ninguna razón de estar en esos textos, si no era para formalizar la inspección y supervisión directa del gobierno estadounidense (y a través de él, sus empresas y sindicatos) de la vida laboral en México. Hay quienes sostienen que esa figura ya existía, pero eso no es lo relevante, sino su inclusión específica en estos textos que tenían como fin conseguir el apoyo sindical estadounidense a la ratificación del tratado. Por eso estaba tan contento Trumka, líder de la AFL-CIO con lo alcanzado.

Este fin de semana, Jesús Seade parece haberse dado cuenta de lo que aceptó, firmó y empujó en el Senado. Mi angustia por la foto tenía sentido: Es imposible que una persona pueda mantener una negociación de un acuerdo de cientos o miles de páginas. Por eso se trabaja en equipo, por eso se rodean de asesores, por eso se invierte en grupos de trabajo. No es tirar el dinero, al contrario.

Pero, dice la frase medieval comúnmente atribuida a los griegos: “A quien los dioses quieren perder, primero lo vuelven loco”. Ciertamente en la cultura Helenística no había peor error que la soberbia, la hubris (hybris), la convicción de superioridad que aísla, enloquece y finalmente destruye.

Pero tal vez nadie se dio cuenta de esto porque se ha vuelto normal. Empezando por el Presidente, lo que abunda en este gobierno es soberbia, locura, sentimiento de superioridad. No sólo lo vemos en la mañanera diaria, también en las Cámaras, en las diversas dirigencias de Morena, en los pocos comentaristas afiliados, en los académicos en proceso de integración al viaje.

Esto, creo recordar, fue lo que destruyó al gobierno de Salinas, la soberbia que resultó de haber renegociado la deuda, construido el NAFTA, alcanzado una popularidad del 80%. En el quinto año de ese sexenio llegó la locura, y en el siguiente, la tragedia. Ahora, la locura existe desde el primer año de gobierno.— (Tema de la columna “Fuera de la caja”, publicado en la web del diario “El Financiero”, de Ciudad de México con el encabezado “Foto de terror” – 16/XII/2019)

*) En la imagen de portada, el subsecretario para América del Norte de la Secretaría de Relaciones Exteriores, Jesús Seade, tras salir de su entrevista con el representante comercial de Estados Unidos,  Robert Lighthizer, hoy lunes 16 de diciembre (2019), en Estados Unidos.