Esparcimiento y turismo, con las peores cifras y una contracción del orden del 55 %: Comercio, igual de mal

POR MACARIO SCHETTINO

Hemos comentado en estas páginas el tamaño de la contracción económica, haciendo uso de indicadores poco frecuentes: Consumo de electricidad y gasolina, uso de herramientas financieras para consumo y turismo, registro de operaciones en casetas y aeropuertos. Es el tipo de información que he podido conseguir en fuentes públicas, que, sin tener necesariamente gran correlación con el PIB, nos pueden ayudar a imaginar lo que ocurre.

Al respecto, conviene hacer un paréntesis de método. Aunque utilizamos el PIB como el indicador más común de actividad económica, no es en realidad lo mismo. El PIB mide todo el valor agregado producido en un país en un cierto periodo de tiempo, tradicionalmente un año, o cuando es un periodo más breve, se anualiza. La forma en que se mide incluye los sueldos, salarios y prestaciones, el costo de insumos, las ventas, y de ahí se deduce la utilidad de la empresa. Debido a esta forma de cálculo, con una caída como la actual, es posible que el PIB no alcance a medir correctamente lo que ocurre. Por ejemplo: Una empresa que no está trabajando, pero en la que se siguen pagando sueldos y prestaciones, en realidad tiene actividad cero, pero tendrá un PIB positivo. Esto significa que podemos tener grandes discrepancias en los indicadores económicos en los próximos meses, sin que eso deba interpretarse como error o mala fe.

Ahora bien, para el segundo trimestre del año, que inició en abril, mi estimación es una contracción de entre -17 y -19 por ciento. Digamos que la primera cifra es el escenario bueno, y la segunda aplica para dos escenarios, el que veo más probable, y el peor. En términos de las figuritas que usamos para explicar recesiones, el escenario uno es la V, el dos es la U y el tres es la L. No hay gran diferencia entre ellos en este segundo trimestre, sino a partir del tercero. Ahora, ya no detuvimos la caída, y sin medidas de emergencia, no se podrá reactivar la economía con rapidez (de ahí el escenario dos, U) o incluso sufriremos un quiebre estructural que nos dejará en el fondo (escenario tres, L).

En la actividad industrial, para este segundo trimestre espero que la minería (petróleo) se mantenga prácticamente en ceros, mientras que electricidad, gas y agua caerían -15 por ciento (que es el comportamiento de abril). Manufacturas tendría una caída similar, y construcción caería más de -25 por ciento. Entiendo que no es actividad esencial, salvo si se construyen refinerías, trenes o cosas parecidas.

La caída en servicios rondará -20 por ciento, que debe ser la misma contracción que tendrá el comercio, mayoreo y menudeo (recuerde que en abril ya había una caída de -25 por ciento en consumo pagado con instrumentos financieros). Comunicaciones y transportes debe contraerse cerca de -30 por ciento, sin aviones y casi sin autobuses foráneos, aunque seguramente con crecimiento en telecomunicaciones, paquetería y mensajería. Los servicios financieros e inmobiliarios deben caer cerca de -15 por ciento, mientras que los profesionales y de apoyo en -20 por ciento. Educación y salud (privadas) caerían cerca de -10 por ciento (información anecdótica habla de caídas mucho mayores en primarias), y en esparcimiento y turismo estoy suponiendo una contracción de -37 por ciento.

Note usted que estos dos últimos rubros podrían tener una caída muy superior, y es ahí donde está la diferencia más significativa entre mis escenarios. En los escenarios dos y tres, los servicios caen un poco más, debido esencialmente a que estimo que esparcimiento y turismo tienen una contracción de -55 por ciento.

Le he detallado mis estimaciones para que usted pueda dar seguimiento a lo que ocurre en la economía en estos días. Es muy probable que varias de estas cifras resulten equivocadas, es normal. Ojalá sean excesivamente pesimistas y la realidad sea algo muy diferente.- (Tema de la columna “Fuera de la Caja” publicado en el portal del diario “El Financiero”, de Ciudad de México, con el encabezado “Documentando la caída III” – 29/IV/2020)