Todo parece indicar que sí, por la polémica que ha surgido en el aspecto laboral del tratado

POR ENRIQUE QUINTANA

Menuda sorpresa se llevó el gobierno mexicano, cuando el viernes pasado conocimos la legislación de implementación del Tratado México-Estados Unidos-Canadá (T-MEC).

En el documento enviado por el Comité de Medios y Arbitrios al Congreso norteamericano se incluyeron cinco ‘agregados laborales’ (attachés) que son empleados del Departamento del Trabajo y que desarrollarán su actividad en México.

De acuerdo a los mecanismos del Congreso en EU, el tratado fue vertido en una Ley de Implementación que incluye los compromisos adquiridos, así como necesidades presupuestales derivadas del tratado y el rediseño de algunas instituciones.

Es en esta legislación se establece la existencia de esos cinco agregados diplomáticos laborales de Estados Unidos en México, lo que provocó un rechazo directo del gobierno mexicano a través del subsecretario Seade.

Cuauhtémoc, Ciudad de México, México, 10 diciembre de 2019. Andrés Manuel López Obrador, Presidente de México durante la Firma del Protocolo Modificatorio al Tratado entre los Estados Unidos Mexicanos, los Estados Unidos de América y Canadá. Acompañan al mandatario: Lic. Marcelo Ebrard Casaubon, Secretario de Relaciones Exteriores; Lic. Ricardo Monreal, Presidente de la JUCOPO de la Cámara de Senadores; Sr. Robert Lighthizer, Representante de Comercio del gobierno de los EEUU; Sra. Chrystia Freeland, Viceprimera Ministra de Canadá; Dr. Jesús Seade Kuri, Subsecretario para América del Norte, SER; Arturo Herrera Gutiérrez, secretario de Hacienda y Crédito Público; Graciela Márquez Colín, secretaria de Economía; Luisa María Alcalde, secretaria del Trabajo y Previsión Social: Jared Kushner, consejero superior del presidente de los Estados Unidos; Jesús Seade Kuri, subsecretario para América del Norte (SRE); Alfonso Romo Garza, jefe de la Oficina de la Presidencia; Ricardo Monreal Ávila, presidente de la Junta de Coordinación Política de la Cámara de Senadores y Steve Verheul, viceministro adjunto de Comercio Internacional de Canadá. Foto: Presidencia

De acuerdo con lo dicho el día de ayer por Seade, México no aceptará el nombramiento de estos agregados laborales, cuya función no está clara y eventualmente podría tratarse de inspectores disfrazados, lo que está prohibido por la legislación mexicana.

Claramente, la inclusión de esta figura, al margen de lo negociado, es un recurso usado por la mayoría demócrata para dar gusto a los duros dentro del Congreso que buscaban ir más allá en cuanto a las obligaciones de México en materia laboral.

Desde el viernes pasado quedó claro que nuestro país no aceptará esa figura y se anunció que Seade presentará directamente su rechazo en Washington.

No está suficientemente claro si este rechazo pone en riesgo al tratado mismo. Sin embargo, lo que sí queda claro es que no está dentro del documento que fue negociado y que ya fue aprobado por el Senado mexicano la semana pasada.

Pareciera ser el intento de los demócratas de ‘meter un gol’ y satisfacer las exigencias de los duros que no quedaron satisfechos con los términos finalmente negociados.

La posición mexicana ha sido perfectamente clara en el sentido de rechazar la designación de estos agregados laborales en la embajada de Estados Unidos en México.

Lo ha expresado claramente el gobierno y el sector privado ha respaldado este rechazo.

No sabemos si ello pueda poner en riesgo la aprobación del documento en el Congreso de Estados Unidos.

Lo que sí está claro es que no fue algo que fuera otorgado por México en la negociación.

Claramente, se trata de una concesión del gobierno de Trump a los duros del Congreso para conseguir el respaldo demócrata al tratado.

En caso de que el Congreso norteamericano no acepte modificar esta parte de la legislación de implementación, tampoco está claro si esto pondría en riesgo nuevamente todo el documento.

Lo que sí es obvio es que la inclusión de esa figura vuelve a poner en el tapete la negociación, generando nuevamente incertidumbre.

No está claro cómo se pueda resolver el diferendo, pues el Comité de Medios y Arbitrios de la Cámara de Representantes ya introdujo la legislación el viernes pasado, incluyendo la figura de esos ‘agregados laborales’, que trabajarán en México pero reportarán al Departamento del Trabajo del gobierno de EU.

Veremos cómo se puede arreglar este entuerto de última hora.

Si se pensaba que la negociación ya había terminado, todo indica que tendrá que ser reabierta.

El Congreso de EU nos metió un gol y ahora hay que argumentar que estaba en fuera de lugar y que tiene que ser anulado.- (Tema de la columna “Coordenadas”, publicada en la web del diario El Financiero con el encabezado “El Congreso de EU nos metió gol en offside” – Cartón publicado por diario La Crónica y tomado de su sitio web16/XII/2019)