Pierde sus efectos explosivos el manifiesto exigiendo la renuncia de López Gatell, que ha dado un paso atrás


Sabedor de que podría perder y quedar triturado como le pasa a los incautos que se meten a la jaula de los tiburones, el “zar del coronavirus” dio marcha atrás en su confrontación con diez Gobernadores que han exigido su renuncia.

Y aunque no se puede hablar de victoria, Hugo López Gatell logró por lo menos que uno de los “peces gordos”, el panista de Chihuahua Javier Corral Jurado, diera un paso al costado, y que otro que no aparecía en el frente, el también panista queretano Francisco Domínguez Servién, hiciera lo mismo.

Tal vez aleccionado por su “mánager” –AMLO–, el subsecretario de Salud entendíó este viernes 31 de julio que era una batalla perdida de antemano subir al ring para enfrentarse a tantos rivales a la vez.

Por lo tanto, era mejor “medir el agua a los tamales”(1), retroceder y, en una actitud de aparente arrepentimiento, reconocer la superioridad o mayor jerarquía de un rival.

Así, López Gatell tiró en un rincón la bata de la prepotencia –con la cual habría tratado a los Gobernadores el jueves 30—y se puso la del funcionario comprensivo, el viernes 31.

Así, dijo a sus poderosos rivales que entiende las dificultades por las que atraviesan y que, por tanto, “resulte más fácil tratar de identificar en el otro el desfogue de esas inquietudes”.

Como se ve, no fue una disculpa total sino más bien un “doy un paso atrás para dar después dos adelante”.

Silenciosamente –ya lo sabremos después—se tejieron una serie de alianzas y acuerdos para despojar al “manifiesto de los diez” de los efectos de una bomba política.

Cartón tomado de Twitter, de la autoría del monero RICTUS

Aleccionado sobre cómo dar “capotazos” en la brega política, un López Gatell más reflexivo se dirigió a los mandatarios estatales que están en su contra.

“Les seguimos expresando nuestro respeto, en tanto que son los titulares de las entidades y ojalá que podamos seguir colaborando como hasta ahora”.

En conferencia de prensa desde el Centro de Convenciones de Puebla –organizada ex profeso para contestar al grupo rival–, López Gatell recordó que estamos enfrentando una situación inusual.

Por lo tanto, no debería extrañar que los gobernadores tengan distintos sentimientos y percepciones que pueden causar angustia, frustración, preocupación y hasta sentimientos de enojo.

Pero, expuso con humildad, ellos son tan autoridad sanitaria como él y “les expreso mi respeto”.

Por último, el “zar” dijo entender el rol de los Gobernadores al cuidar la economía y a la sociedad, lo que “puede causar un gran estrés”, pues deben mantener un delicado balance “entre proteger la salud y la vida a través del confinamiento que disminuya los contagios y del otro lado (compensar) el efecto negativo que significa la perturbación económica y social por el confinamiento”.

La pregunta que queda flotando en el ambiente es si esta tácita tregua solicitada por López Gatell será bien recibida por “los diez que ahora son nueve”,

Las acusaciones, por cierto, siguen allá, en el texto del manifiesto, como las siguientes:

  • Falló la estrategia de contención
  • Fallaron las medidas sanitarias, que no han sido claras ni firmes
  • Hugo López Gatell no ha dejado de mentir ni de caer en contradicciones sobre las proyecciones y estrategias para contener la pandemia
  • Esta crisis se agudiza y no tiene final a la vista
  • Se ha politizado el uso del cubrebocas. Tuvieron que morir más de 35 mil personas para que López Gatell aceptara, y a medias, su utilidad
  • La receta del doctor López Gatell (para contener la pandemia) ha tenido terribles consecuencias

Cartón tomado de Twitter, de la autoría del monero RICTUS

Los reproches sobran y los resultados escasean en esta pandemia que se ha traducido en la muerte lenta pero inexorable de una nación.

Ahora que el “zar” peligra en su puesto es bueno reproducir el último párrafo del “manifiesto de los diez”, dirigido al Gobierno Federal:

“Ustedes prometieron esperanza y bienestar y, sin embargo, más muerte y pobreza parece ser nuestro futuro. Los convocamos a rectificar porque México lo necesita, porque México no merece que ustedes le sigan fallando”,

Por ahora, la bomba se ha desactivado, pero ¿hasta cuándo?


(1) “Medir el agua a los tamales”, es un modismo mexicano utilizado como “sondear”, “medir el terreno” o reflexionar para no tomar una medida precipitada


Cartón de portada, tomado de Twitter, de la autoría del monero EL FISGÓN


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