POR LUIS CARLOS PLATA

En septiembre inició el tercer y último año de la Legislatura 64 en la Cámara de Diputados, y arrancó también el proceso electoral federal para renovar curules el próximo 6 de junio de 2021.

Eso significa que sus integrantes actuales, 11 de los cuales representan a Coahuila, ya van de salida rumbo a la intrascendencia y el posterior olvido: El ciclo habitual del legislador –salvo contadísimas excepciones– en el Congreso de la Unión.

No es que a muchos interesen sus proposiciones e iniciativas de ley o el sentido de sus votos en temas coyunturales para la Nación, pero llama la atención un representante en particular, Rubén Moreira Valdez, debido a una disonancia cognitiva: Es presidente de la Comisión de Asuntos de la Frontera Norte, una de las 46 ordinarias que hay en la Cámara de Diputados.

Sin embargo, no ha viajado una sola vez a Estados Unidos en dos años de funciones.

Y si lo relacionado con la franja fronteriza, o sea con nuestro principal vecino comercial, no supone la necesidad de trasladarse por lo menos una ocasión a dicho país por motivos de trabajo, entonces de qué se trata la supuesta relación internacional.

Si le parece sesgado o injusto el señalamiento, sepa que su actuación es aún más pobre desde otro parámetro: La productividad.

Apenas siete asuntos turnados en dos años, de los cuales cuatro fueron desechados, dos están pendientes de resolución y uno fue aprobado. La nada. Papeleos inútiles.

El priista Rubén Moreira Valdez, presidente de la Comisión para Asuntos de la Frontera Norte en la Cámara de Diputados

La Comisión de Asuntos de la Frontera Norte ha celebrado 10 reuniones ordinarias, de rutina, la última de ellas el 30 de octubre de 2019; hace casi un año.

Cuenta con 20 legisladores integrantes y ha elaborado dos informes semestrales, correspondientes a los plazos octubre 2018-febrero 2019, y marzo-agosto de 2019. A partir de la fecha referida, es decir, en los últimos 365 días, ya no hubo nada qué informar.

En defensa de sus intereses podrán argumentar austeridad. Que siguiendo la doctrina del Presidente de la República –ajá– ya no hay dispendio en giras al extranjero como anteriormente se hacía, pese a que el Poder Legislativo es independiente y autónomo para tomar sus propias decisiones y darse su presupuesto anual.

También podrán apelar a la tecnología para comunicarse sin necesidad de traslados y acudir presencialmente a Estados Unidos. Y finalmente tienen a su favor la pandemia de 2020 como excusa perfecta para la inacción.

En el papel, no obstante, Rubén Moreira representa los intereses de seis Estados fronterizos en estricto sentido. Siete, si sumamos –como oficialmente se hace– a Baja California Sur.

A Coahuila, para dimensionar, le ha quedado a deber Rubén Moreira como legislador así como le quedó a deber como Gobernador. Ni él ni Lenin Pérez Rivera, quien originalmente lo propuso en un par de ocasiones, lograron incluir a la Región de los Cinco Manantiales en la “Zona Libre de la Frontera Norte” y los beneficios fiscales que implica su integración.

Y aquí llegamos al punto de siempre: El poder de las mayorías sobre las individualidades. No la razón política o la verdad legal. Basados en lo anterior, qué podríamos esperar acerca de las gestiones que realice Moreira de aquí al 15 de noviembre para que –por citar un ejemplo– Coahuila reciba un presupuesto de egresos superior al planteado en el anteproyecto de Hacienda para 2021.

Naturalmente se necesitaría el apoyo de los otros 10 legisladores que representan al Estado (siete por mayoría relativa y cuatro más por representación proporcional; cinco de Morena, tres del PRI, uno del PT, un independiente y uno del PAN) y aún así es insuficiente, por no decir irrelevante. ¿A quién o a qué recurrir?

Cortita y al pie.–  Sí, eran otros tiempos, aunque su antecesor en el cargo como presidente de la Comisión de Asuntos de la Frontera Norte, el diputado Leonardo Amador Rodríguez (y posteriormente su suplente, Nicanor Martínez Olguín, representantes ambos del PRD por Poza Rica, Veracruz) viajó hasta Dubái. Antes de él, su predecesor inmediato fue Jaime Bonilla (hoy Gobernador por Baja California) representando al PT, quien residía en San Diego y por tanto no tiene conflictos para cruzar a Estados Unidos, por mencionar a los más recientes.

La última y nos vamos.— Por lo demás, Rubén Moreira dejó de viajar a Estados Unidos desde junio 4 de 2013. Aquella última ocasión, todavía como Gobernador de Coahuila, con motivo de una gira por Detroit relacionada con la industria automotriz.

Actualmente no se acerca a la franja fronteriza de 3 mil 180 kilómetros que compartimos, ni siquiera a 100 kilómetros de distancia. ¿Por qué será?— (Artículo publicado en el portl del periódico “Zócalo”, de Saltillo, con el encabezado “El Moreira que no viaja ni por obligación a EU” / 13 – IX – 2020)