Sin embargo, deja en suspenso la medida de catalogar a cárteles de la droga mexicanos como grupos terroristas

Como un padre inflexible que quiere castigar al hijo descarriado, el Presidente Donald Trump dio este viernes 6 de diciembre un anunciado golpe contundente a México, pero dejó un resquicio abierto para reconsiderar la medida.

En efecto, como estaba previsto, Trump aseguró que ya terminó el proceso para declarar organizaciones terroristas a los cárteles mexicanos de la droga, pero no lo hará por el momento.

Según Trump, el retraso en la decisión obedece al respeto que le tiene a Andrés Manuel López Obrador.

Vía Twitter, Trump indicó: “Se ha completado todo el trabajo necesario para declarar organizaciones terroristas a los cárteles mexicanos.

“Se ha completado todo el trabajo necesario para declarar organizaciones terroristas de los carteles mexicanos. Estatutariamente estamos listos para hacerlo. Sin embargo, a pedido de un hombre que me gusta y respeto, y que ha trabajado tan bien con nosotros, el presidente Andrés Manuel @LopezObrador nosotros….”, se lee, en idioma español, en el tuit del presidente estadounidense
 

“Estatutariamente –agrega Trump en su mensaje–, estamos listos para hacerlo.

“Sin embargo –precisa–, a pedido de un hombre que me gusta y respeto, y que ha trabajado tan bien con nosotros, el Presidente Andrés Manuel López Obrador, nosotros retrasaremos temporalmente esta designación.

Por tanto, concluyó el mensaje, “intensificaremos nuestros esfuerzos conjuntos para tratar decisivamente con estas organizaciones viciosas y en constante crecimiento”.

A su vez, el Gobierno mexicano expresó, cerca de las 19 horas de este viernes, su punto de vista sobre este anuncio oficial.

También por medio del Twitter, el secretario de Relaciones Exteriores Marcelo Ebrard Casaubón, señaló que agradece la “decisión del Gobierno de Trump.

“Ganó la cooperación –añadió Ebrard—y habrá buenos resultados”.

Poco después, de gira por Tabasco, López Obrador dijo que celebra la decisión tomada este viernes por Trump: “Creo que fue muy buena la decisión”.

Reiteró que de parte del Gobierno mexicano siempre habrá una mano extendida, una mano franca.

Con el lenguaje político de medias verdades y medias mentiras, Trump no dijo toda la verdad sobre la postergación de tan dura medida.

Por ejemplo, omitió señalar que catalogar como grupos terroristas a los cárteles de la droga mexicanos podría desquiciar seriamente el esquema de inversiones bilaterales y, por tanto, el sistema financiero mexicano.

Está más que claro que el dinero que dejan las drogas ha penetrado, como la humedad, en numerosos sectores financieros y bursátiles, muchas veces a espaldas de inversionistas de trayectoria intachable.

En entrevista a Bill O´Reilly, el pasado 26 de noviembre, Trump reconoció que clasificar a los cárteles de la droga mexicanos como grupos terroristas es un proceso no tan fácil.

Ahora, como en los tiempos de la política del “gran garrote” (“big stick” en inglés), Trump ha arrinconado a México hasta dejarlo “listo para el arrastre”.

De la habilidad del Gobierno actual dependerá que las cosas cambien y que la normalidad y la armonía vuelvan a imperar en las relaciones bileterales.

Por de pronto, queda la sospecha de cuánto ha cedido México –quizás en política migratoria, por poner un ejemplo–, para que Trump postergara la dura medida.

Y esta presunción no deja bien parado al Gobierno de López Obrador.

Veremos qué pasa en el transcurso de los próximos días, pues a este diferendo le faltan muchos capítulos por escribir.— (Enfoque editorial de HECHO DIGITAL con información de los portales de “Sin Embargo”, el diario español “El País”, noticieros Televisa y agencias)