Es tanta la mentira con que el poder y la autoridad engañan a la población, a ese “pueblo bueno” que apoya a López Obrador –según afirma éste–, que alecciona a sus líderes para que insistan en esta perniciosa conducta.

La peligrosa predilección por la mentira es una prueba más de que los actuales gobernantes mexicanos son iguales, idénticos, que los anteriores, aunque afirmen lo contrario.

De ahí la “costumbre” del mexicano de dudar de todas las “verdades oficiales”, y de interpretar como un NO cuando el Gobierno dice SÍ..

Una de las más recientes manifestaciones de esta nefasta política, que sólo conduce a la desconfianza, ocurrió con el secretario de Salud

Jorge Alcocer como protagonista.

El funcionario aseguró en un foro que hay que tener cuidado porque hay indicios de una cuarta ola en la presente pandemia por COVID-19, pero que no quería que esa información llegara a la prensa.

Esta “aversión” a los medios informativos por parte del Gobierno es bastante común y frecuente.

Tan es así que al “secreto a voces” de Alcocer han seguido al menos dos casos más:

Uno: El ocultamiento de al menos dos meses de que el Presidente había cambiado de opinión sobre su propuesta inicial para gobernador del Banco de México en favor del ex secretario de Hacienda Ernesto Herrera.

Dos; La petición del Gobierno al Instituto Nacional de Acceso a la Información para mantener la secrecía de todo el manejo financiero de ls proyectos prioritarios del Gobierno.

¿Y todavía así se atreve el Gobierno a afirmar que “no son iguales” a sus antecesores?

Quizás no sean iguales, pero sí peores. Que con su pan se lo coman.

| HECHO DIGITAL | 24 – NOVIEMBRE – 2021 |