Ignoraba que se iba a realizar un baile popular, hasta con música de banda en vivo, en población yucateca


Parece que en Buctzotz, Yucatán, la policía es la última en enterarse de fiestas en la población, que están prohibidas por la pandemia del coronavirus.

Ya cuando el evento, con música de banda en vivo, había comenzado el pasado fin de semana, intervino la policía, que sólo a punto de amenazas a los organizadores y tras tensos momentos pudo interrumpir el convivio “clandestino”.

La pregunta es dónde estaba la autoridad municipal o qué hacía para no estar enterada de los preparativos del baile, que comenzó a realizarse en un local social de la población, denominado “San Martín”.

Fue necesario el consabido “reporte vecinal” para constatar la “pachanga” no autorizada, así como el natural comercio de cerveza y la despreocupada actitud de jóvenes reacios a usar cubrebocas y guardar la “sana distancia”.

Finalmente, tras agria discusión con los gendarmes y la amenaza de encarcelar a todos los “fiesteros” si no se suspendía el evento, los asistentes, muy a su pesar, tuvieron que desalojar el local social.

Buctzotz es una población lo suficientemente pequeña como para que sus autoridades no sepan lo que va a pasar en los días siguientes, sobre todo tratándose de un baile popular.


| HECHO DIGITAL | COMENTARIO | CDMX | 7 – IX – 2020 |