Es muy fácil “colgarse” del pasado para echar a otros la culpa de los supuestos fracasos de un país.

Andrés Manuel López Obrador, ese Presidente que no duda en acusar a medios informativos de actuar sin ética, omitió varias verdades –algo antiético– para justificar otro capricho que costará al erario mexicano cientos o miles de millones de dólares en los próximos años.

El nuevo “capricho presidencial” es el decreto que termina con la participación de particulares en la generación de energías limpias.

Con tal medida, que viola acuerdos internacionales, se pierden o se frustran multimillonarias inversiones que hacían algunos de los países más adelantados en la materia, como los europeos, y también Canadá y algunas potencias asiáticas como China.

Ahora, vendrán decenas o cientos de demandas que se dirimirán en tribunales internacionales y que seguramente perderá México por haber faltado a su palabra –algo que va contra las normas de la ética– al no respetar un acuerdo.

El monto de este nuevo absurdo quizás lo conoceremos cuando el “Mesías Tropical” ya esté disfrutando de su retiro en “La Chingada”, como se llama su rancho en el Sureste, si es que no decide perpetuarse en el poder.

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(*) Imagen de portada, tomada del portal “Rid Noticias”, de Oaxaca

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| HECHO DIGITAL | ANÁLISIS | CDMX | 18-V-2020 |