En México, tal vez como advertencia del grave problema que representa el repunte del Covid-19, se sabe ahora de nuevas y famosas víctimas del mal.

Así, tenemos que entre los contagiados figuran el ex Presidente Vicente Fox Quesada y su esposa Martha Sahagún y el comediante César Bono, quien tuvo que suspender la presentación de su ya icónica obra teatral “Defendiendo al cavernícola”.

El expresidente de México y su mujer ingresaron de inmediato tras salir positivos. Aquí todos los detalles de su estado de salud. https://t.co/9ytw8UEhbx

— People En Español (@peopleenespanol) August 8, 2021

La música juvenil, igualmente, ha perdido a una de sus figuras, Manuel López, vocalista de la Banda Psicofonía

En fin, que la jornada del sábado 7 de agosto ha concluido con una nueva estadística de 20 mil 18 contagios y 515 muertos hasta sumar 244 mil 248 las personas a las que el agente infeccioso ha privado de la vida.

Pero aún así, las espantosas cifras no han servido a las autoridades federales para desistir de su obsesiva idea de luchar con muy pocas armas, y posibilidades de supervivencia, contra la pandemia.

Como si una muerte no fuera suficiente para reflexionar y entender que al Covid-19 sólo se le puede hacer frente con una generalizada campaña de vacunación y una especifica cruzada nacional de rehabilitación y readaptación de sitios cuyo aforo tendrá que ser reducido de forma considerable, las autoridades encabezan un movimiento nacional para reabrir las escuelas, el primer eslabón para reactivar una economía muy golpeada por la crisis sanitaria.

Para el Gobierno Federal, 20 muertes de cada cien son un precio –provisional, por cierto–   que bien vale la pena pagar para que el país recobre la normalidad.

Sólo así puede entenderse la proclama triunfalista federal de que la reducción del 80 % en la mortalidad por Covid se debe a la vacunación, aunque son retrasados planes para inmunizar a la población de menor edad.

Y a esa tendencia obsesiva de “reabrir” la economía, con las escuelas ya funcionando a más tardar el último día de este mes de agosto, se suma el “contagio” de esa urgencia que se ha observado de unas semanas para acá en la jefa de Gobierno de Ciudad de México, Claudia Sheinbaum Pardo.

En una actitud que rompe con su proverbial cautela en un principio para combatir la pandemia, quizás aleccionada por su influyente “gurú” –el Presidente Andrés Manuel López Obrador–, doña Claudia derogó el color rojo del semáforo epidemiológico colocado tras el galopante avance del Covid, e impuso un más complaciente color naranja que permitirá ciertas actividades masivas en Ciudad de México.

En fin, que como un soldado que se atreve a ir a la guerra sin fusil, México se apresta a entablar una lucha suicida contra elCoid, aun a sabiendas de que lleva todas las de perder.

Total, que al político le vale grillo lo que vaya a ocurrir, puesto que los muertos los pondrá el pueblo mientras los políticos aportarán la demagogia y la perversa actitud de invitar a los adeptos a que se lancen el vacío.


| HECHO DIGITAL | CDMX | 8 – AGOSTO – 2021 |