No dijo Trump por qué reculó, pero varios funcionarios mexicanos le dieron las gracias por perdonar los errores

POR LUIS SOTO

Un nuevo capítulo en las relaciones México-Estados Unidos se escribió la semana pasada con la visita a nuestro país del fiscal William Barr para hablar del tráfico de armas, de drogas y de otras cositas.

Sobre los dos primeros temas no hubo nada nuevo; lo relevante fueron las otras cositas, entre ellas la solicitud del Presidente de México a Donald Trump, de que reculara en su decisión de declarar a los cárteles de la droga en México como organizaciones terroristas. “A petición de un hombre (maravilloso había dicho unos días antes) que me agrada y respeto y que ha trabajado muy bien con nosotros, Presidente Andrés Manuel López Obrador, detendremos temporalmente esta designación e iniciaremos esfuerzos conjuntos para combatir decisivamente a estas crecientes organizaciones”, afirmó Trump, no sin antes aclararle que “todo el trabajo para declarar terroristas a los carteles mexicanos está hecho, y estamos listos para hacerlo”. El presidente norteamericano no dijo por qué reculó, pero varios funcionarios mexicanos le dieron nuevamente las gracias por perdonar los errores – producto de la ignorancia, ineptitud e inexperiencia— que han cometido en este primer año de gobierno mexicano en la relación bilateral México- Estados Unidos. ¡Mal agradecidos! Exclaman los aduladores de Ebrard y AMLO. Lo importante es que nos salvamos, por el momento, de una posible invasión porque México ya no será objetivo terrorista.

Casualmente, aunque en política nunca han existido las casualidades, y menos en la política exterior, el mismo día que Trump, López Obrador y Marcelo Ebrard intercambiaban agradecimientos y calificativos, el ex Presidente de Bolivia, Evo Morales, salió del país con la cola entre las patas rumbo a Cuba, con destino final a Argentina. Y “no sabemos cuándo vuelva”, se apresuró a declarar nuestro canciller. ¡Saque usted sus conclusiones!

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AGENDA PREVIA

Las cifras alegres de Miguel Torruco.– Los expertos en la materia no se explican cómo en un entorno de desaceleración de la economía mundial, de estancamiento (cuasi recesión en México), inseguridad creciente y alertas de Estados Unidos para que sus ciudadanos no visiten ciertas regiones en nuestro país, se puede tener un sector turístico en jauja.

Recientemente, la Secretaría de Turismo informó que en los primeros nueve meses de 2019 el número de turistas internacionales que llegó a México creció 8 por ciento al totalizar 32.8 millones. Presumió que los ingresos por divisas alcanzaron los 16 mil 924 millones de dólares (12.5 por ciento más que en igual lapso de 2018), y que el gasto medio de los viajeros foráneos por vía aérea subió 11.6 por ciento, al llegar a 1,023 dólares.

Los que saben de la materia aseguran que estas cifras son irreales; tienen que ver con un cambio en la metodología y no con una mejoría real del sector, apuntan. Antes el gasto medio de internación era de 860 dólares y con Torruco al frente de la Sectur lo pusieron arriba de los 1,000 dólares. Lo preocupante es que esas cifras se las entregan al Presidente Andrés Manuel López Obrador y éste las cree.— (Tema de la columna “Agenda confidencial”, publicado en la web del diario “El Heraldo de México” con el encabezado “Muchas gracias otra vez Mr. Trump” – 9/XII/2019)