Su último fracaso, no haber conseguido que un juez encarcelara a ex tesorero a quien fue a buscar a Yucatán


POR VICTORIANO ROBLES CRUZ (1)

En verdad, con la sinceridad de siempre, en este periodo pandémico nos hemos propuesto no teclear, por solidaridad con las familias de los afectados de coronavirus, también como un simple homenaje a quienes trabajan en hospitales, y día a día ofrecen sus esfuerzos, incluso su vida, por nuestros semejantes.

Pero las constantes torpezas del aparato de gobierno, autodenominado del cambio, irritan al teclado y me obligan a compartir algunas ideas abrumadoras del ocaso de este gobierno. Nunca habíamos observado tan grave desperfecto en alguna administración estatal en la historia independiente de Quintana Roo.

Anoche nos llamó la atención la liberación de otro personaje de la administración borgista –perseguido por esta de Carlos Joaquín– por insuficiencia legal, abuso de autoridad y desacato del amparo.

La titular de la Fiscalía Especializada en el Combate a la Corrupción de Quintana Roo, Rosaura Villanueva Arzápalo

Ello, sin incluir como falla el engaño en que incurrieron en perjuicio del Gobierno de Yucatán para sacarlo de allá.

José Alejandro Marrufo Roldán, ex tesorero del Gobierno del Estado durante la administración de Roberto Borge Angulo, salió libre luego de que un juez de control determinó como ilegal la detención realizada por la Fiscalía Especializada en Combate a la Corrupción, encabezada por Rosaura Villanueva Arzápalo.

Si lo visualizamos desde la perspectiva ciudadana, del común de los mortales, sólo es otro acto de la estulticia del “gobierno del cambio”.

Sin embargo, la soberbia les impide ver sus narices. Hoy los ciudadanos se burlan horriblemente de esta otra torpeza del “gobierno del cambio”.

Con mucho énfasis y con palabras muy soeces, los ciudadanos se refieren a Carlos Joaquín hoy, tras el nuevo y garrafal error, en casi todos los meticulosos lugares familiares y por redes sociales.

Vengativo, es el mejor adjetivo para definir a quien hoy ostenta la titularidad del Poder Ejecutivo. Eso nos advierten quienes mejor lo conocen, y también nos previenen de similares consecuencias por los artículos tecleados y compartidos, en los cuales exhibimos todas sus ingratitudes y repudios contra sus semejantes, y en especial ¡Contra Chetumal!

Siguiendo con la percepción ciudadana, ellos en su propia sumatoria nos dicen que, de todas las persecuciones de Carlos Joaquín contra miembros del gobierno de Beto Borge, ni una le ha brindado el éxito esperado, ni anunciado; por lo contrario, la conducta de los abogados poblanos traídos ex profeso para esa persecución ha sido infructuosa, inútil pues.

Además, trasciende por confesiones de algunos perseguidos, los intentos por extorsionarlos, por parte de ese cuerpo de “abogaditos” poblanos.

En algunos casos han tenido éxito esas maniobras corruptas, al despojar de parte de su patrimonio a los afectados.

Sería plausible ahondar sobre estas corruptelas que dejan muy mal parado a los profesionales del Derecho y que convierten a los presuntos corruptos de ayer en perseguidos políticos y a sus acusadores de hoy en vulgares extorsionadores.

“Haiga sido como haiga sido”, el desprestigio sigue inundando los portales del gobierno de Carlos Joaquín. Y estos hechos vienen a confirmar el sentir popular de que los actos de corrupción del actual Gobierno ya rebasan en demasía a los cometidos por la aterradora administración de Beto Borge.

El ex tesorero del gobierno de Quintana Roo durante la administración de Roberto Borge Angulo, José Alejandro Marrufo Roldán, abandonando el Centro de Readaptación Social de Chetumal, en los primeros minutos de la madrugada de este jueves 13 de agosto, en presencia de su abogado Ángel Fritz Torres (izquierda), que acreditó ante un Juez de Control que la detención de su defendido fue ilegal

En el caso de José Alejandro Marrufo Roldán, las preguntas que quedan en el aire son:

  • ¿Acaso había necesidad de ir a desbaratar la puerta de su domicilio en Mérida, de aterrar a la familia de forma brutal.
  • ¿Quién repara esos daños físicos y mentales del afectado y de su familia?
  • ¿Acaso era necesario engañar al gobierno de Yucatán para el arresto del ex funcionario?

PD.- El novelista húngaro Sándor Marái (1900-1989) afirmaba: “Quien busca justicia con demasiado empeño y dedicación, en realidad parece no buscar justicia, sino venganza”.— (Colaboración especial para HECHO DIGITAL / 13 – VIII -2020)


(1) Este artículo tiene el encabezado “Mala fe desborda a lo pendejo”


| HECHO DIGITAL | CDMX | 13 -VIII – 2020 |