¿A quién creer?, se preguntaba la noche de este sábado 3 de octubre una confundida sociedad estadounidense ante contradictorios informes sobre la salud del Presidente Donald Trump, quien informó vía tuitter tener Covid 19 en la medianoche del jueves 1 al viernes 2.

La confusión se da a pesar de un sorpresivo video-mensaje de Trump desde el Hospital Militar Walter Reed, donde se encuentra recluido, y no obstante la versión oficial de que la salud del mandatario evoluciona “muy bien”, debido a que en medio de ello, lo que se denomina “fuentes de la Casa Blanca” –o sea, informantes anónimos o funcionarios que hablaron a condición de no ser identificados—calificaron el estado del Presidente de “muy preocupante”.

Expertos en cuestiones de opinión pública consideran que la única manera de tener una idea de lo que está pasando es que Trump se muestre en tiempo real trabajando en asuntos de estado en la habitación del hospital militar Walter Reed donde es atendido.

Lo que inquieta de la salud de Trump es que el equipo médico del Walter Reed declinó proporcionar un diagnóstico claro sobre la evolución del famoso enfermo o cuántos días más estaría internado.

Lo que abona en favor del “muy preocupante” estado de salud es que Trump, que al parecer nunca había sido hospitalizado y que tradicionalmente ha sido reacio a visitar al médico, tuvo que haberse sentido muy mal como para tomar la decisión de internarse.

En estas circunstancias, sólo queda esperar tres o cuatro días más –hasta completar siete días después de haber sentido los primeros síntomas–  para tener la certeza de que ha pasado lo peor del mal.

Además, detrás de esta filtración de “fuentes de la Casa Blanca”, hay más informes no confirmados, pero igual de preocupantes, como que:

–Trump pudo haber advertido los primeros síntomas desde el miércoles pasado, un día completo antes de reconocerlo públicamente por medio de su cuenta de tuitter.

El vicepresidente y natural sucesor en caso de incapacidad de Donald Trump, Mike Pence

–Mike Pence, el vicepresidente y natural sucesor en caso de incapacidad de Trump, podría estar infectado, si bien la primera prueba salió negativa. (Otros enfermos, se dice, dieron positivo luego de una primera prueba exitosa).

–La Casa Blanca podría ser una fuente importante de contagios sin que hasta el momento se haya hecho algo concreto para su gradual desinfección.

Asimismo, se ha informado que otro legislador republicano, el senador republicano Ron Johnson, ha dado positivo, el cual se suma a otros dos senadores del partido, los representantes por Utah y Carolina del Norte Mike Lee y Thom Tillis.- (De Nuestra Redacción con información de Agencias)


En imagen de portada, el médico de cabecera del presidente Donald Trump, Sean Conley, y el cuerpo profesional de la medicina que lo atiende en el Hospital Walter Reed. Según Conley, Trump “está muy bien”. Según detalló, lleva 24 horas sin fiebre y se siente bien. “Estoy como si pudiera irme hoy”, dijo el mandatario, según reveló su equipo médico en conferencia de prensa. Trump, de todas formas, continuará ingresado, pero la frase -explicaron- es un buen signo. “La primera semana de Covid y en particular los días siete a diez son los más críticos para determinar el probable curso de esta enfermedad. En este momento el equipo y yo estamos muy contentos con el progreso que ha hecho el Presidente”, dijo Conley y agregó: “El jueves tuvo una leve tos y algo de congestión nasal, fatiga, todo lo cual se está resolviendo y mejorando”.


| HECHO DIGITAL | CDMX | 3 – X – 2020 |