No se conoce aún su identidad, pero sí su edad. Contaba con apenas 10 añitos un menor de edad que balas de un comando armado le arrebataron la vida junto con once albañiles –este último sábado 27 de febrero–, en la colonia La Jauja, en el municipio metropolitano de Guadalajara, Tonalá, en otra nueva matanza en el país azteca atribuida al narcotráfico, mas no a un Cártel específico.

El trágico suceso que hizo aflorar el comentario de una vecina de la Jauja –“nunca había visto tantos muertos en mi vida”– es ya factor de una nueva confrontación entre los gobiernos estatal, encabezado por Enrique Alfaro Ramírez, y federal, presidido por Andrés Manuel López Obrador. Esto es así porque el mandatario estatal responsabilizó de la masacre de alarifes que bebían cerveza en una banqueta a la política de seguridad de AMLO. Retó a éste a dar la cara, de la misma manera como él lo ha hecho como gobernador ante delitos competencia del fuero común.

La inocencia de la criatura que sicarios provocaron que se mudara al otro mundo sacudió e hirió una vez más, junto al caso en sí, a la sociedad mexicana, empezando por la jaliciense. El pequeño se encontraba cerca de los albañiles que bebían cerveza sobre la banqueta de la calle Rucias Negras con Emiliano Zapata y 5 de Mayo cuando se produjo el ataque armado. Corrió hacia su hogar para ponerse a salvo, pero antes de llegar a la misma fue alcanzado por proyectiles, resultando malherido y sufriendo una muerte instantánea.

Por cierto, hay una versión de que un segundo infante, de 12 años de edad, fue hallado herido debajo de una camioneta, hasta la cual corrió su madre a socorrerlo tras la ofensiva criminal. Da cuenta de ello incluso el periódico jaliciense “El Informador”, pero hasta este inicio de semana se carece de información oficial sobre tal referencia o bien si este menor de edad es el mismo que perdió la vida.

Respecto al cobarde y repudiado acontecimiento vespertino, alrededor de las 18 horas de este último sábado, el periódico “El Informador” refiere:

“Se escucharon numerosas detonaciones y muy rápidas, tanto que los vecinos se asomaron porque pensaron que estaban quemando un castillo o tronando cuetes cuando en realidad eran varios criminales que acribillaron a balazos a diez personas que tomaban cerveza en una banqueta y a un menor que corrió para escapar hacia dentro de un domicilio en la colonia La Jauja, en Tonalá. Eran diez mayores los que quedaron tendidos en el piso afuera de la finca, mientras que dentro de la casa a la que pertenecía la banqueta se encontró a otro menor de edad también muerto.”

  • “Pensamos que eran cuetes de los chiquillos y nos asomamos y vimos que estaban así, y ¡tas, tas, tas, tas, tas!, como de película”
  • “Pensamos que eran cuetes de los chiquillos y nos asomamos y vimos que estaban así (apuntando) y ¡tas, tas, tas, tas, tas!, como de película y les dije, ‘¡métanse para adentro!’ Y pasaron por afuera de la casa, pero no vimos las camionetas”, relató María, una de las vecinas.

Los albañiles abatidos presuntamente por el narco eran vecinos de la cuadra de la colonia La Jauja donde fueron sorprendidos por sus asesinos. Cada sábado acostumbraban sentarse en la banqueta a beber cerveza tan pronto concluían una nueva semana laboral.

Según vecinos del lugar, “eran tranquilos”. Y apenas abrían las primeras latas cuando varios hombres armados que llegaron en una camioneta los encañonaron para fusilarlos con sus metralletas.

Asimismo, “El Informador” entrevistó a una joven que visitaba con su prima una finca contigua a donde ocurrió la masacre, la cual observó que:

  • “La muchacha de los duritos cuando vio bajó la cortina y un muchacho se metió corriendo, pero se murió dentro. A ella se le murió su suegro y su esposo ahí”.
  • “Yo nunca había mirado tantos muertos en mi vida. Cuando llegué vi a un señor que le dieron en un pie que le quedó volteado y quedó con la boca abierta”

Los cuerpos estaban regados a lo largo de unos tres metros de banqueta, frente a un muro que quedó salpicado de rojo y perforado por las balas de los asesinos. Otros cayeron hacia la calle de tierra donde el polvo se hizo lodo con su sangre.

También asesinaron al cónyuge de la vecina de enfrente y lesionaron a su hijo. “Estaba debajo de la camioneta, tenía como 12 años, estaba llorando que ya se quería morir, le decía a su mamá, ‘¡por favor, por favor, ya no puedo!’, y su mamá le decía, ‘¡Sí, sí puedes, sí puedes!”, refiere la propia fuente informativa.

Por fortuna, la ambulancia llegó en pocos minutos para atenderle el disparo que recibió en un costado. También atendieron a una mujer.

Quienes sí tardaron en llegar fueron las autoridades, pues mientras los paramédicos revisaron a todos los heridos y las mujeres fueron a comprar veladoras y prenderlas junto a los cuerpos, los policías no llegaban.

  • “Yo nunca había mirado tantos muertos en mi vida. Cuando llegué con Itzel vi a un señor que le dieron en un pie que le quedó volteado y quedó con la boca abierta, y luego volteé para acá y vi tres o cuatro que estaban llorando que les ayudaran y luego abajo estaba otro que tenía ya los ojos bien blancos y la boca abierta, bien feo”, lamentó la joven.

Después, el ulular de las patrullas inundó el sitio donde solo fue necesaria una ambulancia para trasladar a una mujer y un menor que también fueron heridos por los criminales, los cuales no fueron localizados.

Dentro del contexto de esta masacre cabe exponer que Jalisco ha registrado un decremento en el número de homicidios dolosos –que son del orden del fuero común–, pero los sucesos de violencia armada, competencia federal, no se han contenido: Por el contrario, han aumentado.

La organización civil Causa en Común se ha encargado de dar seguimiento a las “atrocidades” reportadas por los medios de comunicación en todos los estados de la República. Según sus cuentas, en el mes de enero del 2021 se han registrado al interior de Jalisco 45 eventos de fuerte violencia, que van desde balaceras hasta hallazgos de fosas clandestinas.

A días de cerrar el mes de febrero, Jalisco sigue siendo el escenario de fuertes actos de violencia, consigna el portal de noticias de “Infobae” en el cuerpo de su noticia sobre la matanza en Tonalá.

En su informe anual, Causa en Común informó que para el 2020, al interior de Jalisco, hubieron 736 atrocidades que incluyen masacres, linchamientos, asesinato de defensores de derechos humanos y torturas, entre otros. Según las notas periodísticas que consultadas por esta organización, durante el año pasado hubieron 43 masacres y 499 fosas clandestinas.

Además de lo ocurrido el sábado, en Tlaquepaque también se registró una balacera donde cinco personas resultaron muertas, también está el caso de la balacera el restaurante de Los Otates y el hallazgo de 18 bolsas con restos humanos en el municipio de Zapopan, detalla en un recuento.

Hasta este lunes 1 de marzo, el móvil de la matanza de albañiles y el pequeño en la colonia La Jauja de Tonalá no lo ha podido establecer la Fiscalía General de Justicia, pero el gobernador Enrique Alfaro Ramírez se la atribuyó ligó el a la delincuencia organizada. Esta su presunción se basa en que los sicarios solo llegaron a matar con armas de grueso calibre.

De paso, el gobernante hizo referencia al asesinato de dos personas en la colonia Lomas del Pedregal en Guadalajara y su reacción sobre ambos hechos que enlutaron a 14 hogares la trasladó a sus redes sociales.



♦ De Nuestra Redacción con información de Agencias

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| HECHO DIGITAL | 1 – MARZO – 2021 |