Es innegable su influencia en las modas: Esta confirmado el marcado interés de las mujeres por las prendas que ella usa

POR BRENDA JAET(1)

Meghan antes del príncipe Harry era actriz y tenía un blog: The Tig, con un buen nivel de popularidad, sobre todo en mujeres. Hablaba de viajes, cuidados de la piel, bienestar, moda y meditación. Era una celebridad y podría decirse que una influencer.

Una vez que se convirtió en realeza tuvo que cerrar su blog. Desde su noviazgo con el príncipe Harry, Meghan Markle se convirtió en una influencia de moda mundial, a tal grado que su autoridad se bautizó como “efecto Meghan“, eso que sucedía cada que salía en público con determinada prenda y que provocaba que a los pocos minutos se vendiera como pan caliente.

En 2017, en su primera aparición pública, el abrigo que traía puesto generó una búsqueda frenética en internet de la prenda beige; su rastreo aumentó en redes 164% en sólo 24 horas, según la plataforma de análisis Lyst. También las botas Stuart Weitzman que traía puestas, crearon un aumento de 52% en demanda para la marca, y la búsqueda en línea de “botas cafés” aumentó 103%.

El año pasado, Lyst la nombró una de las fashionistas más poderosas del mundo e hizo un análisis detallado del tráfico en web, con el que mostró que las búsquedas y ventas en línea de prendas similares a las que ella utiliza se incrementan 216%. Esto no sucede con quien sea. No sucede lo mismo con Kate, su cuñada, ni con otros miembros de la realeza.

La popularidad de Meghan solamente ha ido en aumento. En 2018 usó un vestido tipo tuxedo, y a las 24 horas hubo un 800% de aumento en búsquedas en línea de “vestido de tuxedo“. Y como este, hay miles de ejemplos.

Su boda nada más generó 2.9 millones de dólares en valor mediático para Givenchy, la marca de uno de sus vestidos, y dos millones para la de su segundo vestido, Stella McCartney.

Este status se ha dado de manera orgánica. Meghan no ha hecho ningún esfuerzo intencional para ser influencer. No ha recibido ningún pago ni intercambio por las prendas que usa. De hecho, lo tenía prohibido. Parece que a partir de ahora las cosas pueden cambiar, pues ha quedado libre de este convenio y de casi todas las restricciones que tenía siendo miembro de la realeza.

Hagamos cuentas de cuánto podría cobrar Meghan Markle por un patrocinio. Mucho más que una Kim Kardashian, Kyle Jenner, Chiara Ferragini o Taylor Swift, que son las influencers mejor pagadas del mundo. Creo que con esto, el príncipe Harry no tiene de qué preocuparse, y si aparte convierten al pequeño Archie en un mini influencer, pues ¡ya están! Será el negocio de sus vidas. Parecerá que el Megxit(2) no fue tal mala idea después de todo, y que al contrario, los ayudará a cumplir todos sus caprichos millonarios

Por lo pronto ya tienen su Instagram @SussexRoyal con 10.4 millones de seguidores. Fue el medio por el cual anunciaron su distanciamiento con la monarquía. Utilizando las herramientas que dan las redes sociales, se llega a la oportunidad de hablar directamente con el público, sin intermediarios.— (Artículo publicado en la web del diario “El Heraldo de México”, de CDMX – 12/I/2020)

(1) Este artículo tiene un encabezado secundario, “Caprichos millonarios” y otro principal, “Meghan, en cifras”, así como el siguiente sumario: “La duquesa Meghan no ha hecho ningún esfuerzo intencional para ser influencer; no ha recibido ningún pago ni intercambio por las prendas que usa

(2) Megxit, un nuevo vocablo que combina parte de su nombre “Meg” con “xit” (de exit, salida), y que sirve para simbolizar la salida de ella, su marido y su hijo, de la familia real inglesa