En el robo a casa habitación, son más los delitos no denunciados por sus víctimas, que los reportados oficialmente: La descomposición crece y los muertos inundan de sangre el absoluto desinterés del Congreso estatal de exigir cuentas al Secretario de Seguridad Pública, Jesús Alberto Capella Ibarra, y al Fiscal Oscar Montes de Oca Rosales

Estos comentarios y análisis de cifras de la incidencia delictiva en Quintana Roo, se las debía, agradezco por anticipado su comprensión. Claro, la acostumbrada flojeritis, impedía subirnos al teclado. Algunos de nuestros escrupulosos lectores nos enviaron mensajes por el  manoseo, maniobra y ocultamiento de las cifras delictivas reportadas en diciembre de 2019, ante el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP).

Curioso el fenómeno de las cifras negras u oscuras de la criminalidad, puesto que, en este caso, es el aparato oficial el que las oculta o genera. Normalmente, el fenómeno surge por la falta de denuncia de la víctima. Pero, la relación de tensión entre los delitos realmente cometidos y los verdaderamente tratados por los aparatos de justicia, envuelve a la mayor cantidad de víctimas.

Es decir, en el robo a casa habitación, es mayor la cantidad de delitos no denunciados por sus víctimas, que los reportados oficialmente. La cifra negra del robo a casa habitación en México es del 54 por ciento.

En este caso, en particular, la columnilla hará una revisión del delito de robo a casa habitación, porque allí el ocultamiento de las cifras fue fenomenal, abrupto, irracional.

La Legislatura que se fue dio un ultimátum al secretario de Seguridad Pública de Quintana Roo, Jesús Alberto Capella Ibarra, para aplacar a la delincuencia que está desatada en Quintana Roo, desde la de alto impacto hasta la de menor escala que tanto daño está causando al patrimonio de la población de esa entidad. Y la Legislatura que entró simplemente no ha hecho nada, absolutamente nada, para exigir buenas cuentas al cuestionado jefe policíaco, por lo que le está fallando a sus representados

¡En otros delitos también los hay! Parece increíble, que suceda con tanta deliberación el ocultamiento de las cifras delictivas. Ni un inteligente estudiante robaría las cifras de esa manera, pues significaría su inminente reprobación.

¿Qué quieren ocultarle al Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública? ¿En realidad, piensan o creen, los perversos informantes de la incidencia delictiva de Quintana Roo que engañan a aquellos servidores del SESNSP? No lo creemos ni lo pensamos así. Hasta para realizar ilegalidades se debe tener creatividad y sobre todo racionalidad. ¡Una pazguatada inútil!

Veamos algunas cifras del comportamiento reportado durante el año de 2019. La cifra más elevada reportada fue de 330 (julio) y la más baja de 243 (mayo); sin embargo, en diciembre el encantamiento prestidigitador presenta o reporta tan sólo 14 casos. ¡Apenas el 4.8 por ciento del promedio anual! El 5 por ciento de lo reportado en noviembre. En noviembre, el mes anterior, reportaron 271 casos de robos a casa habitación. Resulta obvio, ¿quién puede creer semejante barbaridad? ¡MAQUILLACIÓN EXAGERADA!

En diciembre del año anterior -sí, nos pusimos revisar diferentes tablas del SESNSP, para los comparativos-, allí encontramos que la cifra más alta reportada fue de 296 delitos (julio) la a más baja de 209 (noviembre) y ese año en diciembre reportaron 250 casos. Ni para engañar o realizar trampas sirven estos aparatos policiales. ¿Quién maneja esas cifras dentro de la secretaría de Seguridad Publica de Quintana Roo?

Cierto, a los ciudadanos no los engañan con esas falsedades, simulaciones y chistoretes. ¡Ni los gallegos son tan lerdos! (tecleado con respeto) Y coincidimos con las expresiones de ellos, los ciudadanos: “ni para disfrazar cifras sirven”. Quisieron reducir los índices de la incidencia delictiva con rudeza en sus reportes. Pero los volúmenes de los delitos siguen creciendo. No hay prevención y sí mucha impunidad. Ni la seguridad pública, ni la Fiscalía responden a los retos de la sociedad quintanarroense.

Operador desde el oscurantismo en Quintana Roo, Juan de la Luz Enríquez Kanfachi

Mientras, en el Congreso estatal, desconocemos quién amaneció como titular de la Jugocopo(1). A esos legisladores, mal denominados representantes populares, sólo obedecen a Juan de la Luz y los ciudadanos les valemos madre. Todos meten las manos allí, desde los chavalitos soplanucas hasta advenedizos. La cercanía al pueblo no existe. ¿Quién exigirá cuentas a los titulares de Seguridad Publica y de la Fiscalía?

La descomposición crece y los muertos inundan de sangre el proceder legislativo. Quieren engañarnos como con las cifras negras delictivas.

 PD.- “Es que la verdad no se puede exagerar. En la verdad no puede haber matices. En la semi-verdad o en la mentira, muchos”. Pío Baroja (1872-1956) escritor español.–

(Colaboración ´para HECHO DIGITAL con el encabezado original “La cifra negra la construye Capella(2)” -17/II/2020)


(1) Jugocopo, Junta de Gobierno y Concertación Política, la instancia que administra el Congreso del Estado

(2) Capella, en referencia a José Alberto Capella Ibarra, secretario de Seguridad Pública de Quintana Roo