La presenta, incompleta, el también columnista Federico Arreola, muy allegado a la 4T, quien propone una tregua

John Ackerman, el controvertido esposo de la secretaria de la Función Püblica, comparó a los medios de comunicación con los sicarios al servicio de nacotraficantes.

A propósito del atentado contra el jefe policiaco capitalino, el también académico de la UNAM escribió en su cuenta de twitter:

Los sicarios del narco son la contracara del sicariato mediático: Buscan desestabilizar a toda costa.

Sorprende el pensamiento tan radical de un integrante del llamado “círculo cerrado” que rodea al Presidente Andrés Manuel López Obrador.

Tan desproporcionada debió parecerle tal comparación a Federico Arreola, otro personaje muy allegado al mandatario, que escribió en su columna del portal “SDP Noticias”: “No es así, claro que no”.

Sin embargo, Arreola –en su columna “Atentado en Lomas de Chapultepec: la hora de unirnos para impedir el sicariato”– justifica al cónyuge de la funcionaria

“Entiendo –dice Arreola– que John Ackerman, académico cercano a la 4T, esté muy molesto con los medios de comunicación porque fue injustamente tratado —lo mismo que su esposa, Irma Eréndira Sandoval, titular de la Función Pública—, inclusive se le calumnió en un reportaje reciente de Carlos Loret de Mola.

“Era mentira lo publicado por este periodista –opina Arreola–, pero la difundió y muchos de sus colegas, aun sabiendo que era una falsedad, la hicieron circular simple y sencillamente para ver si dañaban el prestigio del Gobierno del Presidente AMLO.

“Lo anterior –precisa Arreola– no justifica que un tuit del señor Ackerman afirme que “los sicarios del narco son la contracara del sicariato mediático”.

“No es así, claro que no”, reitera Arreola.

“Sí existe, en mi opinión –menciona Arreola–, un numeroso grupo de comentócratas en los medios de comunicación decididos a acabar con la reputación de Andrés Manuel.

“Los conocemos”, apunta Arreola, quien presenta la siguiente lista (incompleta, por cierto):

  • Riva Palacio, (Raymundo Riva Palacio, del diario “El Financiero)
  • Hiriart, (Pablo Hiriart Le Bert, del diario “El Financiero”
  • Loret, (Carlos Loret de Mola Alvarez, del diario “El Universal”)
  • De Mauleón, (Héctor de Mauleón, del diario “El Univerdal”
  • Aguilar Camín, (Héctor Aguilar Camín, del diario “Milenio”)
  • Castañeda, (Jorge Castañeda Gutman, del diario “Reforma”
  • Martín Moreno, (Francisco Martín Moreno, del diario español “El País”
  • Pardinas, (Juan Ernesto Pardinas Carpizo, director general editorial del diario “Reforma”?
  •  Zuckermann, (Leo Zuckermann, del diario “Excélsior”)
  • Marín, (Carlos Marín, del diario Milenio)
  • Schettino, (Macario Schettino, del diario “El Universal”)

En vez de mencionar A otros, Arreola utilizó la palabra “etcétera”.


UN BOTÓN DE LA GUERRA SUCIA EN REDES SOCIALES CONTRA PERIODISTAS QUE LE SON INCÓMODOS A LA 4T


Todos los citados, precisó Arreola, “se expresan con absoluta libertad en todos los medios tradicionales y en los de internet, y esto es muy positivo: ya no existe la censura en México. Pero sicarios no son.

“Se han excedido, sin duda, en sus artículos, reportajes y columnas en los diarios de papel y digitales, en sus entrevistas y opiniones que dan en radio y TV, sobre todo en las redes sociales.

“Pero inclusive los peores no han ido más allá de la calumnia barata, como una reciente de Loret que acusó al Gobierno de López Obrador de haber condonado impuestos a uno de sus aliados, Epigmenio Ibarra.

“Esto es falso –porfió Arreola–, el periodista lo sabe, ¿por qué lo publica? Porque quiere y puede, porque se le pega la gana y ya.

“Es decir –continúa Arreola–, porque no se aprecia el valor inmenso de gozar por primera vez de plena libertad de expresión y, en vez de usarla con responsabilidad, se abusa de la misma.

“Lo ideal sería –en opinión de Arreola– que mientras los equipos de Sheinbaum y López Obrador trabajan en la pacificación del país y su ciudad capital, los comentócratas, tanto los partidarios de la 4T como sus rivales, pactemos una tregua.

“No más ataques, ni (una) sola mentira añadida a las tantas que se han dicho, reducir el ruido a su mínima expresión.

“De ninguna manera estoy sugiriendo abandonar las actitudes críticas –aclara Arreola–. Sólo pido que ya nos tranquilicemos y que todos, unidos ya, colaboremos con los gobiernos que elegimos y son los que tienen la responsabilidad de encontrar la salida al laberinto”.

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| HECHO DIGITAL | CDMX | 27 – VI -2020 |