No se logrará captar unos $400 mil millones de un estimado de 937 mil mdp en 2021: Difícil panorama  



POR MACARIO SCHETTINO



“Es la plaga de los tiempos, cuando los locos guían a los ciegos”. No lo digo yo, sino Shakespeare, en El Rey Lear, hace casi cinco siglos. Pero como si lo hubiese escrito para hoy.

Ayer, el Presidente anunció que había 500 millones de pesos de confiscaciones de la Fiscalía que pensaba destinar a comprar un millón de boletos de su rifa. No puede magnificarse esa estupidez. En lugar de destinar los recursos al gasto en salud, los hace pasar por un juego de azar en el que perderá una parte de ese dinero, probablemente 40 por ciento. Sólo un demente puede proponer eso.

Cartón tomado de Twitter, del MONERO IRACHETA

Pero ayer también se presentó el Paquete Económico para 2021, por parte de la Secretaría de Hacienda. La enfermedad debe ser contagiosa. Nuevamente hacen cuentas de la lechera para el próximo año, empezando por el petróleo. Para este 2020, presupuestaron una producción de 1.957 millones de barriles diarios (mbd) de petróleo (1) que se venderían a 49 dólares. Al cierre de julio, la producción es de 1.683 mbd, y el precio promedio ha sido de 34 dólares. Como nunca supimos cuánto compraron de coberturas, no tenemos idea de los ingresos adicionales esperados por ese rubro, pero no serán espectaculares.

Sin embargo, para este mismo año afirman que la producción crecerá a 1.744 mbd, y para el próximo alcanzará 1.857 mbd, a un precio promedio de 42 dólares, y de ahí obtendrá el Gobierno ingresos petroleros por 937 mil millones de pesos. Desde hoy le puedo garantizar que no lograremos llegar a 1.5 mbd durante el próximo año, y los ingresos serán 400 mil millones de pesos inferiores al programa.

En lo relativo a la economía completa, estiman una contracción de -8 por ciento este año y una recuperación de 4.6 por ciento para el próximo. Si le quita usted un par de puntos a ambas cifras es más probable que le atine, pero eso supone que la recaudación por impuestos debe reducirse en una proporción similar. Como ya hemos comentado, el SAT logró mantener la recaudación persiguiendo a grandes contribuyentes y posponiendo o negando devoluciones de IVA. Eso será más difícil en los próximos meses, y en 2021.

Finalmente, Hacienda logró obtener este año 518 mil millones de pesos por ingresos no tributarios, en su mayoría aprovechamientos, que no son sino el saqueo de los fideicomisos. Ya se los acabaron, así que no hay para el próximo año. Cifran alguna esperanza en los recursos de Banxico, que sin embargo no pueden utilizarse arbitrariamente.

Con base en esta información, podemos estimar que los ingresos del gobierno para el próximo año serán de 5.2 billones de pesos, prácticamente 10 por ciento inferiores a los de este año en términos reales. Pero como las pensiones siguen creciendo, y también el costo financiero (aunque las tasas sean más bajas), el gasto programable caerá de 3.8 a 3.4 billones de pesos, y el realmente disponible, de 2.9 a 2.4 billones. En los hechos, hay una caída de -20 por ciento en recursos, aunque finjan lo contrario.

De hecho, Hacienda propone un gasto mayor en 2021 del que se tendrá este año. La sobreestimación de ingresos petroleros y el gasto absurdo implican que la deuda del gobierno (requerimientos financieros más deuda de Pemex, sin pasivo laboral) estará en al menos 73 por ciento del PIB durante 2021, comparado con 58 por ciento cuando este Gobierno tomó posesión. Un incremento de 15 puntos, 26 por ciento, en dos años.

Puesto que ingresos tributarios más petroleros suman 17 por ciento del PIB, obligaciones como las mencionadas implican más de cuatro años de deuda, en un momento de tasas bajas. La capacidad de pago, en consecuencia, está en duda, y justo eso es lo que evalúan las calificadoras. Ya veremos.— (Tema de la  columna “Fuera de la Caja”, publicado en el portal del diario “El Financiero”, de Ciudad de México, con el encabezado “Locos y ciegos” / 9 – IX – 2020)


(1) Un millón 957 mil barriles


Ilustración de portada, cartón tomado de Twitter, del MONERO NERILICÓN, cuyos trabajos publica el periódico “El Economista”, de Ciudad de México