Regaños y amenazas en la audiencia en que se ordenó prisión preventiva del acusado en centro de salud mental

En Saltillo, Coahuila, una jueza de control vinculó a proceso –el jueves 23 de enero– a Diego “N” por ser el principal sospechoso del asesinato de su madre, al cabo de una audiencia de más de ocho horas, en la que hubo regaños, amenazas y presuntos lapsos psicóticos del acusado.

Además, la juzgadora ordenó la medida cautelar de prisión preventiva en contra del imputado en el Centro de Salud Mental de Parras, debido a que comprobó ser paciente psiquiátrico.

En uno de los lapsos sicóticos, Diego dijo a sus acusadores “yo sé quiénes son”, y luego soltó una carcajada y agregó: “Qué divertido es esto”, refiriéndose a los agentes que cuestionaban a uno de dos psiquiatras contratados para realizar un perfil del acusado.

El joven fue detenido el 15 de enero, horas después del homicidio de su madre, la maestra de la Facultad de Economía de la Universidad Autónoma de Coahuila, Magdalena Aguilar Dubois, golpeada en la cabeza en su casa, en el fraccionamiento Las Misiones cuarto sector, en el Norte de Saltillo.

En un principio, Diego fue imputado por el delito de feminicidio, pero la jueza lo reclasificó a matricidio porque no hay elementos que comprueben que el asesinato se cometió por efectos de género.

Los agentes del Ministerio Público señalaron en la audiencia que pese a las 36 horas que tenía de muerta la víctima, el sospechoso no habló a la policía e incluso habría intentado construir una diferente escena del crimen.

Una hora después de esta audiencia que se llevó frente a Diego, la juez otorgó un receso urgente porque el imputado empezó a hacer señalamientos contra los agentes.

“Les pagan un millón de dólares. Vienen de los Zetas. Nadie va a salir vivo de esto, los voy a cortar en pedacitos”, advirtió Diego, por lo que la jueza pidió que lo retiraran a una sala contigua, donde escuchara el proceso junto con sus abogados.

En la diligencia, al menos un siquiatra y un neurólogo constataron que el acusado presentaba manifestaciones de sicosis y esquizofrenia, con antecedentes médicos.

 “Yo no soy el encargado de decir esto –observó el neurólogo–. Pero la experiencia me permite ver que el patrón cerebral que mostró el paciente, es de una persona con autismo o esquizofrenia”.— (Con información del periódico “Vanguardia”, de Coahuila – 24/I/20209