¿No nos podemos dar cuenta de que la inseguridad en el país no es una situación “para desestabilizar al gobierno”?

POR ADRIANA SARUR

“Los millones de corazones en luto no son un show” se podía leer en una pancarta durante el recorrido de la Caminata por la Verdad, la Paz y Justicia, encabezada por Javier Sicilia, Adrián y Julián LeBarón, pero nutrida por:

A) Familiares de los músicos calcinados en Chilapa

B) Amigos y familiares de Javier Valdez, periodista asesinado en Sinaloa

C) Representantes de los 43 de Ayotzinapa

D) Madres de la tragedia de San Fernando

E) Familiares de los niños con cáncer que no han sido abastecidos con medicina.

Esa pancarta tiene razón, la enlutada realidad mexicana no es un show.

Sin embargo, nuestro Gobierno se encuentra tan ensimismado que el Presidente López Obrador dijo que no los podía recibir en Palacio Nacional para no “prestarse a un show”, por lo que instruyó a la titular de Segob, Olga Sánchez, a recibir a los representantes de esta caminata, así como para tomar conocimiento del documento de Justicia Transicional-

Sin embargo, Sicilia y LeBarón se mostraron renuentes a entrar a Palacio y fue en el Senado donde fueron recibidos por Emilio Álvarez (sin partido), Xóchitl Gálvez (PAN), Miguel Mancera (PRD), Dante Delgado y Patricia Mercado (MC) y Claudia Ruiz Massieu (PRI). No hubo representación de Morena.

Aún más grave que la soberbia mostrada desde el Gobierno, es la división social que de esta emana. Al llegar la caminata al Zócalo hubo una serie de insultos y provocaciones físicas de parte de “seguidores” del gobierno. Se pudieron escuchar consignas como: “es un honor estar con Obrador, ¡váyanse del país!”.

Al respecto, el Presidente mencionó al inicio de semana que “padecen amnesia y todo lo empiezan a ver, como que hasta ahora están abriendo los ojos, a partir de que llegamos. Callaron como momias […]”

De manera paralela, Ricardo Peralta, subsecretario de Gobernación, escribió: “A chillidos de marranos, oídos de chicharronero”.

¿En verdad no nos podemos dar cuenta de que la inseguridad que vive el país no es una situación “para desestabilizar al gobierno”? Esta no es una lucha entre chairos y fifís, conservadores y liberales. La inseguridad de nuestro país rebasa cualquier diferencia entre los mexicanos, es una realidad que nos afecta a todos y, por lo tanto, todas las personas debemos de estar unidas para combatirla, asimismo, levantar la voz y recorrer el país exigiendo paz y justicia. Tampoco debería de ser razón para señalamientos tan deshonrosos dichos a la ligera.

El deseo de la sociedad mexicana es que no existan estas marchas, pero porque la inseguridad va a la baja, porque las cifras de homicidios y desaparecidos se encuentran en sus niveles más bajos, porque ya no exista razón para marchar. Para esto, el Gobierno debe tomar cartas en el asunto, se debe diseñar e implementar una estrategia (real) de seguridad, escuchar todas las voces de la sociedad, de la academia, de organismos internacionales y dejar la soberbia de lado. Los ciudadanos debemos de estar unidos, hoy más que nunca, para reconstruir el tejido social y dejar atrás las divisiones que nos han hecho creer. Para tener un México estable y seguro deberemos caminar juntos hacia el bien común, sin categorías ni descalificaciones.— (Artículo publicado en la web del diario “El Heraldo de México”, de Ciudad de México – 31/I/2020)