Si el Gobierno de de Ciudad de México no pudo impedir que millares de devotos de San Judas Tadeo llegaran a la Iglesia de San Hipólito a celebrar en su día al “Patrón de las causas difíciles” –sin importarles correr el riesgo de contagiarse del mortal Coronavirus–, es de esperarse que mucho menos puedan evitar que los de la Virgen de Guadalupe, que se cuentan por mayor número de miles en el país, se presenten en diciembre venidero a la Basílica a festejar la cuarta y última aparición de la “Emperatriz de América” al indígena chichimeca Juan Diego Cuauhtlatoatzin, en el cerro del Tepeyac, el 12 de diciembre de 1531


La disposición del Gobierno de Ciudad de México fue que esta celebración se realizara de manera virtual, pero los devotos decidieron no acatarla y por miles se congregaron desde la madrugada en en la Iglesia de San Hipólito, recinto del “Santo de las Causas Imposibles”.

Sin temor a la pandemia de coronavirus, cientos de feligreses se congregaron sobre la Avenida Hidalgo mientras que las salidas de la estación Hidalgo de la línea 2 del metro que en un principio habían sido cerradas. Ante los tumultos de los fieles a San Judas Tadeo, agentes del orden acabaron por permitir dejarlos pasar, por lo que los clérigos abrieron las puertas de la Iglesia.

A eso de las 7 de la mañana, una larga fila de personas esperó hasta dos horas para poder ingresar a la Iglesia de San Hipólito y dejar una veladora, una imagen, cumplir una manda o dejar una carta al Santo Patrono de las causas desesperadas.

Lo que sí procuraron  las autoridades eclesiásticas del lugar fue que los feligreses, ya adentro del templo, guardaran la sana distancia y no permanecieran más de cinco minutos en el templo.

A diferencia del año pasado, no se celebraron misas conmemorativas.- (De Nuestra Redacción con información de Noticieros de Radio y Televisión de Ciudad de México)


| HECHO DIGITAL | CDMX | 28 – X – 2020 |