Es el vaticinio de uno de los analistas del caso Lozoya: Las filtraciones “apuntan alto”, afirma la revista Proceso


El articulista del diario capitalino Milenio Manuel Baeza prevé que las inminentes revelaciones del ex director de Pemex Emilio Lozoya Austin crearán una situación parecida a la de los videoescándalos que desprestigiaron hace unos años a varios líderes perredistas.

El caso, dice Baeza, “me recuerda a los videoescándalos donde prácticamente se destruyó la carrera política de Rosario Robles, pues aparecieron los famosos videos de Carlos Ahumada, Carlos Imaz, René Bejarano y sus ligas, entre otros”.

.En el artículo, “Lozoya, productor de la nueva telenovela”, Baeza insinúa que la filtración de parte de esas revelaciones ya está en marcha

En ciertos medios políticos se dice que de aquellos videoescándalos que dejaron tan mal parado al PRD podrían haber quedado algunas “verdades pendientes” de dar a conocer, las cuales podrían salir nuevamente a la luz con el caso Lozoya.

Se decía en ese entonces que el ex Presidente Carlos Salinas de Gortari y el ex legislador panista Diego Fernández de Cevallos figuraban entre los políticos que filtraron las imágenes que hicieron tanto daño a los perredistas y que inclusive “salpicaron” al ahora Presidente López Obrador.

Por cierto, nunca quedó claro el destino final de las cuantiosas suman que recibieron líderes perredistas como René Bejarano, esposo de Dolores Padierna, la actual legisladora de Morena.

La revista Proceso señala que la Fiscalía General de la República (FGR) tiene elementos sólidos provenientes de la primera audiencia de Emilio Lozoya en España que incluye los nombres de los implicados en la trama de corrupción transnacional de Odebrecht.

En esa lista –añade Proceso– no sólo están priistas como Enrique Peña Nieto y Luis Videgaray, sino también el ex Presidente panista Felipe Calderón y algunos correligionarios de su círculo cercano.

“Lozoya Austin señala que en los compromisos sostenidos con Odebrecht durante la campaña presidencial de Peña Nieto de 2012 y durante su gobierno, Videgaray estuvo enterado, e incluso los aprobó; primero como coordinador de campaña y luego como integrante del gabinete”, añade José Gil Olmos, reportero de Proceso en el texto “Caso Lozoya: una maraña de nombres y filtraciones que apuntan alto”.

Para Raymundo Riva Palacio, columnista del diario “El Financiero”, “el regreso de Lozoya a México ha puesto a prueba el cinismo con el cual se comportaron diversos legisladores durante los tiempos de la negociación del Pacto de México”.

En tal negociación, añade Riva Palacio, “la persuasión –política o económica–, fue tan eficaz, que como alguna vez confió el entonces secretario de Hacienda, Luis Videgaray, se aprobaron las reformas en la mitad del tiempo que habían calculado”.

Para esto, continúa el autor de la columna “Estrictamente personal”, “en el camino dejaron a un buen número de legisladores felices”, es decir diputados que recibieron dos millones de pesos, senadores a los que se dio cuatro millones y algunos que “vendieron” su voto hasta en siete millones.

Asimismo, Riva Palacio recordó una de sus columnas, publicada en mayo de 2017 e intitulada ‘La fiesta inolvidable’.

El periodista revelaba la existencia de una casa en la colonia Anzures de la Ciudad de México, a la que Froylán Gracia García, coordinador ejecutivo de Pemex y amigo de Lozoya, invitaba cuando menos dos veces por semana a funcionarios, gobernadores, políticos y empresarios.

Estos llegaban a dicha casa, menciona Riva Palacio, “con el propósito de hacer negocios, en un entorno de barra libre, con meseros vestidos elegantemente y hermosas mujeres eslavas y brasileñas para hacerles compañía”.

Riva Palacio se pregunta si habrá videograbaciones de algunos de estos encuentros.

Todo lo que vimos este viernes 17 de abril en el caso Lozoya confirma la muy buena negociación que hizo el acusado con la FGR(1), por la que pagó 4 millones de euros al despacho del juez Baltazar Garzón, afirma Salvador García Soto, columnista del periódico “Zócalo”, de Saltillo.

Esa “muy buena negociación” incluyó “protección de su imagen, evitarle pisar la cárcel, hacer privadas y cerradas sus audiencias y hasta permitirle llegar a un hospital en lugar de ser internado en el Reclusorio”, añade García Soto,

“También apunta claramente (esa “muy buena negociación) a que Lozoya Austin no fue extraditado a México en calidad de acusado o de presunto culpable de delitos, sino que más bien lo trajeron en calidad de “testigo colaborador”, una figura prevista en la ley, observa el periodista.

“Según la Ley Federal para la Protección de Personas que Participan en el Proceso Penal (Artículos 2, 15 y 16) (ese status) otorga una serie de beneficios, incluidos la protección federal y la dispensa de un proceso judicial, a aquella persona o acusado “que acceda voluntariamente a prestar ayuda eficaz a la autoridad investigadora, rindiendo al efecto su testimonio o aportando otros medios de prueba, conducentes para investigar, procesar o sentenciar a otros sujetos.

“Si eso fue lo que aceptó la FGR en sus acuerdos privados con Lozoya, y en esa calidad lo trajeron desde España –apunta García Soto–, sería necesario que lo dijeran y lo transparentaran porque al final se trata de una figura legal y justificada que explicaría el trato preferencial y cuidadoso que le han dado al exdirector de Pemex.

 

De lo contrario –advierte el columnista–, si no hay pronto una aclaración oficial, se prestará a todo tipo de suspicacias e interpretaciones sobre los privilegios que se le otorgan a alguien que, en principio se dijo, era un acusado de corrupción.

Según el articulista del diario “Vanguardia”, de Coahuila, Angel García Castillo, el trato aparente de Emilio Lozoya con las autoridades fue “que descansara tres días a cuerpo de rey en ese hospital (el del Sur de CDMX, donde habría sido internado).

“Después, fresco como una “lechuga”, llevará a cabo su primera audiencia (con el juez, la que no pudo llevarse a cabo, por su “indisposición”, el día de su arribo).

“Ojalá que así sea –añade García Castillo–, ya que nadie lo ha visto ni de “cerca” ni de lejos”.

Por cierto, el periodista Ciro Gómez Leyva comentó que el Presidente Andrés Manuel López Obrador “enfureció” por “el ridículo que hicieron (él y Alfonso Durazo, secretario de Seguridad) en la mañanera”, tras dejar al descubierto que no tenían idea de dónde se encontraba Lozoya Austin,

Durante su noticiero “Por la mañana” de Radio Fórmula, Gómez Leyva manifestó que el mandatario mexicano hizo “el ridículo“, por no estar informado sobre el paradero del ex director de Pemex.

Otro diario capitalino, “La Jornada”, informa este domingo 19 de julio que el propio padre de Lozoya, Emilio Lozoya Thalman –identificado con el salinismo— negoció la entrega del ex funcionario a fines de 2019.

En una nota firmada por el reportero Gustavo García Castillo y atribuida “a fuentes de ls PGR”, se indica que las condiciones para que Lozoya aceptara voluntariamente ser traído a México las pactaron sus abogados, el jurista español Baltasar Garzón y el ex procurador de Derechos Humanos de la extinta PGR, Miguel Ontiveros.


(1) FGR, iniciales de Fiscalía General de la República


| HECHO DIGITAL | AGENCIAS | CDMX | 19 – VII -2020 |