Sólo debe reglamentarse, y que el Fisco vigile más de cerca a las denominadas “factureras”



POR DELPUERTO HUMBERTO



Outsourcing, Subcontratación, Tercerización y/o Pagadoras

Outsourcing (inglés) o Subcontratación es el concepto iniciado en los noventas por Tom Peters, el famoso autor que, en colaboración con Robert Waterman, escribió el conocido bestseller “En busca de la Excelencia“.*

Posteriormente, Peters continuó con sus investigaciones y se editaron varias de sus obras sobre el valor de la Excelencia y la Calidad, como “Prosperando en el Caos” que también se convirtieron en bestsellers.

Una de estas fue “Liberation Management*”, “La Gerencia Liberadora”, en la que expone una enorme cantidad de Casos de Estudio prácticos acerca de los métodos y razones por las que deberían ofrecerse servicios externos a las empresas con el propósito de disminuir su carga administrativa, laboral y financiera.

Peters, en este libro, comenta en la sección “El Flexible Mundo en Red de MCI“(1), que:“La MCI del extinto Bill McGowan, el David que venció al Goliath de AT&T, se ha transformado en un monstruo por derecho propio……La filosofía de MCI es clara: “libertad y responsabilidad” y Dick Liebhaber, jefe de operaciones, insistió en que MCI no es “una niñera.”

Y agrega en el tema de “La Subcontratación de un Estilo de Vida“, que:

“MCI adoptó la subcontratación porque no le quedaba otra alternativa.”

”Asimismo, MCI continuamente está buscando socios para realizar tareas fuera de los límites de la empresa.”

Liebhaber cita algunos ejemplos del porqué funciona la Subcontratación:

“Por ejemplo, cuando hace algunos años MCI necesitó informes sobre el mercado de personal temporario, decidió subcontratar. Nuestro negocio no es manejar las complejidades de los horarios laborales del personal temporario. Estoy tratando de aprender cómo ofrecer un servicio de calidad. Creo que hoy los negocios de mayor éxito son aquellos que cuentan con estos convenios de asociación, donde cada uno de los participantes tiene algo para ganar”.

Así también Peters afirma que: “El uso de subcontratistas puede llevar al establecimiento de algunas relaciones interesantes.”

Recursos Externos y/o Tercerización

A este proceso de Subcontratación o Outsourcing, es decir, el “recurso externo”, o el servicio que se brinda a las empresas “por fuera” y que, en la mayoría de los casos, resulta un gran apoyo en la solución de problemas y un alivio financiero, al contratarse especialistas o expertos para situaciones complejas y específicas, tanto en cuestiones administrativas, como legales, fiscales, laborales o de mantenimiento, entre otras muchas, resulta un alivio para la gestión de negocios.

Estos servicios también conocidos como de “Tercerización“, o sea, desempeñado o efectuado por “terceros”, ya están muy arraigados en el medio empresarial mexicano y prácticamente en todos los países desarrollados, por los beneficios ya citados. En México generan 4.3 millones de empleos.

En la práctica, hace muchos años que diversos especialistas ofrecen sus servicios de Asesoría Externa y cobran sus honorarios mensualmente mediante las llamadas “igualas”, como los Despachos de Publicidad, Abogados, Contadores y otros similares.

Sin embargo, la gran diferencia contra el Outsourcing o Subcontratación es que ésta ya no es una asesoría, sino el trabajo completo de un área o función parcial que no es propia del giro del negocio, como la limpieza, el mantenimiento y/o los procesos administrativos.

La gran ventaja de las empresas al contratar estos servicios es que les permiten concentrar sus esfuerzos operativos en el giro para el cual fue creada, sin distraer sus recursos humanos y financieros, en temas que desconocen o que les llevaría mucho tiempo solucionar porque, quizá la razón más importante, es que carecen del personal apropiado para ello. Creen que sale muy caro experimentar, y se inclinan por contratar expertos, al considerar que “lo barato, siempre sale caro”.

Administradoras de Nóminas, Recursos Humanos y/o Pagadoras

Dentro de este marco surgen, los servicios de las ya nombradas y reconocidas “Administradoras de Nóminas” como la solución, alivio y desahogo a la problemática laboral en sus áreas administrativas y de Recursos Humanos, ya que les resuelven el exigente y actualizado mundo fiscal del cálculo y retención de impuestos de todos sus colaboradores, aunque no pasen de tres, tanto para cumplir con el SAT, Infonavit, Seguro Social, Impuestos locales, Fondos de Retiro, así como por las demás retenciones e incidencias que se efectúan en el transcurso de las operaciones del negocio.

Al final de cada quincena, o según se haya pactado, las Outsourcing efectúan los pagos a los colaboradores de sus clientes vía transferencia bancaria a las cuentas individuales personales, contratadas por la propia empresa, en base a la información que reciben. Por esto último, también se les conoce como “Pagadoras.”

Y por estos servicios prestados los despachos serios y formales emiten una factura.

Las “Factureras”

Aquí también ha surgido otro problema, porque este proceso de emitir facturas, lo han aprovechado algunas “empresas fantasma” para cobrar honorarios, sin ofrecer servicio alguno. Son denominadas “factureras” y son en realidad, las empresas que debieran ser revisadas, vigiladas e inspeccionadas de cerca por el fisco.

Y entonces la pregunta obligada es: ¿por qué si son tan importantes y necesarios sus servicios, son ahora tan vilipendiadas y denostadas estas empresas de Outsourcing, conocidas como “Pagadoras”?

Bien, ahora una breve pausa.

Hasta aquí puede decirse que estas son las actividades cotidianas, formales y legales de las empresas serias y responsables de Servicios de Subcontratación apoyando a cualquier giro comercial, pero más conocidas por la administración o gestión de nóminas y/o de Recursos Humanos.

Estos Servicios para muchas empresas representaron un alivio, cuando iniciaron, por todos los beneficios ya mencionados.

Sin embargo, con el tiempo fueron transformándose en patrones de los trabajadores de sus clientes al crear sociedades legales en México, exclusivamente para su contratación.

Al principio, se convertían en patrones sustitutos, aceptaban la responsabilidad de la antigüedad de los trabajadores o pasivos laborales que les eran transferidos y se encargaban de recontratarlos en esta nueva sociedad.

Paulatinamente, se fue perdiendo esta práctica.

También había otro detalle: Las “Pagadoras“ solicitaban a los colaboradores un “apoyo para su empresa”, porque con su proceso se trataba de disminuir los gastos relativos a la nómina, es decir, el monto de las cargas tributarias por concepto del impuesto sobre la Renta, sobre nóminas, cuotas al Seguro Social, Infonavit, Fondos de Retiro y posibles liquidaciones menores por despido del trabajador, al considerarse como base de cotización un monto inferior al que recibían.

¿Y todas funcionan así? No, por supuesto que no. Pero esta confusión ha llevado al Gobierno Federal a quererlas desaparecer a todas.

Grandes y pequeños Despachos Contables, así como Consultoras en Gestión de Recursos Humanos serias y respetables, ofrecen dentro de sus servicios, llevar la contabilidad y la gestión de nóminas de sus clientes, respectivamente, debido al personal con experiencia con que cuentan en el manejo financiero-administrativo, fiscal y laboral, pero en estos casos, los Despachos no son los patrones de los colaboradores de sus clientes.

¿Y cómo se explica esto último? ¿Por qué el Gobierno quiere desaparecer entonces a todas las “Pagadoras“, o como se llamen Subcontratistas o Outsourcing“?

No todos los Servicios de Subcontratación son iguales

El asunto se empieza a complicar cuando una “Pagadora” pretende convertirse en patrón sustituto de los colaboradores de sus clientes, con el propósito de disminuirle sus gastos por concepto del pago de sus contribuciones, así como también de la carga laboral.

Entonces, adquiere las responsabilidades o pasivo laboral de la empresa con sus trabajadores y los contrata en una nueva empresa denominada: “La Poblanita.”

¿Y si surgiera un conflicto legal o laboral a quién demandará el trabajador?

Puede pensarse que lo hará a su empresa denominada “La Pequeña Gran Empresa”. Pero no, claro que no. Tendrá que hacerlo a “La Poblanita” o a ambas, pero resulta que unos meses después, ésta cambió su razón social a “La Sureña” y ahora se olvidó de respetar la antigüedad de los trabajadores.

¿Y ahora de quién depende la responsabilidad de las obligaciones con el trabajador? ¿A quién demandará el trabajador por sus prestaciones y, en el probable caso de un despido injustificado, de su liquidación?

Aquí es donde empiezan los problemas, porque dejan desamparado el trabajador, y por esto las quiere desaparecer el Gobierno Federal, porque considera que todas las “Outsourcing” funcionan igual.

En efecto, estas son las empresas que juegan con las leyes, y a las que se debiera vigilar, revisar y perseguir, pero entonces, el legislador tendrá que ser más cuidadoso en su enfoque y no generalizar identificando a todos los Servicios de Outsourcing con la misma moneda, porque ya vemos que no todas son iguales.

Aunque ya se hicieron cambios en las leyes para obligar a las empresas “contratantes” a que también fueran solidarias responsables con las empresas “contratistas” en los actos legales y laborales que se presentasen por los servicios de sus trabajadores, en la realidad éstos quedan muy desprotegidos en sus derechos.

Servicios de Outsourcing o Subcontratación

Como se ha aclarado, es un término que aplica para todas aquellas empresas que ofrecen un servicio “por fuera” que pueden ser de diferente actividad, como Seguridad, Jardinería, Pintura, Mantenimiento y, en general, cualquier servicio profesional que apoye la gestión del negocio, ya que le representa una disminución importante en sus gastos de administración, en recursos materiales y humanos.

Ahora vea cómo funcionan en la práctica las “Pagadoras” con este modelo de negocio, y por qué el gobierno quiere eliminarlas de forma permanente.

Al contratar nuevamente al personal, si éste acepta en esa nueva empresa, aunque no tiene muchas opciones, lo harán ahora con un salario menor del que percibía, según su contrato laboral original, que le harán nuevamente con un Salario Mínimo General y la diferencia de su sueldo lo recibirá “por fuera”.

Como es lógico suponer, este método le disminuye a la empresa el pago de todas sus contribuciones, pero aunque el trabajador cuenta con los servicios médicos y el Infonavit, le afectan en el cálculo de su Fondo de Retiro y futura pensión ante el Seguro Social, al cotizar con un salario menor del que recibe y, sobre todo, lo lesiona cuando lo despiden y calculan su liquidación y finiquito sobre la base de éste Salario Mínimo. Claro, también afecta los recursos del fisco.

A este tipo de “Pagadoras“, sin compromiso laboral con el trabajador y con el país, son a las que el Gobierno de México, debiera desaparecer y controlar, pero no puede generalizar eliminando a todos los servicios de Outsourcing. No debe confundirse.

Estas empresas afectan los ingresos del erario federal, pero también a las futuras pensiones de retiro de millones de trabajadores que, al no tener otra alternativa, han aceptado el cambio continuo de empresa y sus condiciones, mediante este proceso de cálculo de sus remuneraciones.

Para concluir, la Ley Federal del Trabajo** de 2019, define en su Artículo 15-A, que:

“El trabajo en régimen de subcontratación es aquel por medio del cual un patrón denominado contratista ejecuta obras o presta servicios con sus trabajadores bajo su dependencia, a favor de un contratante, persona física o moral, la cual fija las tareas del contratista y lo supervisa en el desarrollo de los servicios o la ejecución de las obras contratadas. Este tipo de trabajo, deberá cumplir con las siguientes condiciones:

  1. No podrá abarcar la totalidad de las actividades, iguales o similares en su totalidad, que se desarrollen en el centro de trabajo.
  2. Deberá justificarse por su carácter especializado.
  3. No podrá comprender tareas iguales o similares a las que realizan el resto de los trabajadores al servicio del contratante.

De no cumplirse con todas estas condiciones, el contratante se considerará patrón para todos los efectos de esta Ley, incluyendo las obligaciones en materia de seguridad social.

Este último renglón es muy claro en cuanto a las obligaciones de la empresa contratante en cuanto a su responsabilidad ante el IMSS.

Esperando haber sido claro con estos conceptos, seguiremos en contacto la próxima semana.- (Artículo publicado en el portal “Clima Organizacional” con el encabezado “La Consultoría Outsourcing o SubContratación en empresas públicas y privadas, es un servicio relevante de apoyo que sólo debe reglamentarse” / 10 – XII – 2020)



(1) MCI es un consorcio estadounidense de telecomunicaciones que compite con AT&T



Bibliografía: *Peters, Tom (1993) Liberation Management / La Gerencia Liberadora, La necesaria desorganización para los hipercambiantes años noventa. Editorial Atlántida. Argentina. Páginas 408 a 410.

**Ley Federal del Trabajo visto en internet el 9 de julio de 2020: http://www.diputados.gob.mx/LeyesBiblio/pdf/125_020719.pdf