En los casos de abusos a menores por parte de miembros del clero: Normas más duras en pornografía infantil

El Papa Francisco ha ordenado eliminar el secreto pontificio en los casos de abusos a menores por parte de miembros del clero, atendiendo así a una de las reivindicaciones de las víctimas de pederastia.

Con la nueva instrucción, que entrará en vigor inmediatamente, no estarán sujetas al secreto pontificio las denuncias, los procesos y decisiones concernientes a esos casos de abusos, según informó este martes 17 de diciembre el Vaticano.

En entrevista a EL UNIVERSAL, el especialista en temas de religión Elio Masferrer Kan indicó que, con la medida, la “Iglesia católica está reconociendo públicamente que participó en un patrón de ocultamiento de delincuentes

El Papa Francisco ha atendido con la eliminación del secreto pontificio una de las reivindicaciones de las víctimas de pederastia

Aprobado por el Papa Pablo VI el 4 de febrero de 1974, el secreto pontificio, conocido en el pasado como secreto del Santo Oficio, es una regulación que implica confidencialidad en el manejo de denuncias de abusos sexuales u otros delitos graves cometidos por sacerdotes.

El secreto pontificio abarca documentos, informaciones, notificaciones, denuncias extrajudiciales de delitos contra la fe y de otros tipos.

Obliga a guardarlo a cardenales, obispos, prelados superiores, oficiales mayores y menores, consultores, expertos y otro tipo de personal que tenga acceso a documentos o información relacionada con los pasos.

Esto significaba, hasta ahora, que en casos de abusos sexuales cometidos por sacerdotes, se podía usar como argumento el secreto pontificio para no entregar a las autoridades civiles o a las víctimas que quisieran denunciar, información relacionada con estos asuntos.

Incluso cuando la Iglesia investigaba los casos, las víctimas no tenían acceso ni a la documentación ni a las sentencias emitidas en los juicios eclesiásticos.

Por otra parte, se endurecen algunas normas sobre los casos de pederastia de manera que sea delito “la adquisición, posesión o divulgación, con un fin libidinoso, de imágenes pornográficas de menores de 18 años por parte de un clérigo”, y no solo de los menores de 14 años como hasta ahora.— (Información tomada de la web de “Noticieros Televisa” y del diario “El Universal”, de CDMX – 17/XII/2019)