En desacuerdo porque semanario británico calificó de “falso Mesías” y “peligro para La democracia” al mandatario



El Gobierno de México, por conducto del  secretario de Relaciones Exteriores, Marcelo Ebrard, puso el grito en el cielo el jueves 27 de mayo porque el semanario británico The Economist calificó de “falso Mesías” al Presidente Andrés Manuel López Obrador.

Aunque Ebrard sabe que de poco o nada sirve rebatir el punto de vista de un medio informativo, y menos de uno tan influyente como “The Economist”, se lamenta que uno de los enviados del semanario a México no haya “comprendido” los alcances de lo que el lopezobradorismo denomina “Cuarta Transformación” y los críticos llaman “falsa transformación”.

Para “The Economist” la conclusión es tan sencilla como contundente: El mandatario es un peligro para la democracia mexicana.

En una carta a “The Economist”, tradicional defensor de la democracia y el capitalismo, Ebrard lamenta que el enviado de ese medio no haya sido “sensible” respecto a los alcances de las propuestas de López Obrador.

También expresa su desacuerdo porque el artículo en que califica al mandatario de “falso Mesías”, a juicio del canciller, es una invitación a votar a las personas en contra de López Obrador y su partido, Morena.

Es más, en un artículo previo, “The Economist” sugiere a los mexicanos “frenar” a un Presidente “hambriento de poder”

En México, como se sabe, hay elecciones dentro de diez días, el domingo 6 de junio, para renovar las 500 curules de la Cámara de Diputados, 15 Gubernaturas estatales y cientos de Ayuntamientos.

López Obrador tiene cifradas sus esperanzas en que Morena y sus partidos coaligados obtengan al menos 334 curules, el mínimo necesario para poder reformar la Constitución.

Las proyecciones señalan que López Obrador no alcanzará esa meta, pero son dispares los vaticinios de cuán lejos quedará.

Ebrard dijo que hace apenas unas semanas conversó con el editor internacional del semanario británico y le explicó “los puntos fundamentales de la transformación política, económica y social que está viviendo México desde hace dos años y medio”, según consta en la misiva enviada por Ebrard y publicada en el portal de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE).

Los esfuerzos para salir de la pandemia de Covid-19, las “constructivas” relaciones con Estados Unidos, así como su visión para detonar el desarrollo del Sur de México y en Centroamérica y de “el país en general”, están entre los temas que el canciller mexicano expuso al editor de la revista, según la carta.

No obstante, dice Ebrard, el editor de The Economist no fue sensible a sus argumentos y, por el contrario, invitó a votar a las personas en contra el Presidente y su partido, Morena.

El canciller argumenta su respuesta con el conjunto de acciones que ha tomado la administración de López Obrador para atender la pandemia de Covid-19, mantener la estabilidad macroeconómica del país; así como la relación con el Presidente de Estados Unidos, Joe Biden.

LA CARTA ÍNTEGRA DE EBRARD A LA PUBLICACIÓN BRITÁNICA “THE ECONOMIST”

The Economist publicó el lunes (24 de mayo) el artículo “Voters should curb Mexico’s power-hungry president” (“Los votantes deberían frenar a un Presidente hambriento de poder de México”.

Ahora, el viernes 28 de mayo, “The Economist” destaca en su portada que López Obrador actúa como un “falso mesías” y que “es un peligro para la democracia mexicana”.

De lo poco favorable que menciona del mandatario es que no comparte todas las características propias de un líder autoritario en América Latina.

En el texto, el medio cuestiona el que el mandatario se califique a sí mismo como defensor de la democracia.

En la portada de esta semana de “The Economist”, López Obrador aparece escoltado por las Fuerzas Armadas en instalaciones de Petróleos Mexicanos.

Tanto las Fuerzas Armadas como Pemex, resalta “The Economist”, han recibido un fuerte impulso bajo la presente administración.

Asimismo, el semanario británico menciona el clima de animadversión promovido en el discurso del mandatario.

“López Obrador divide a los mexicanos en dos grupos: ‘El pueblo’, con lo que se refiere a quienes lo apoyan, y ‘la élite’, a la que denuncia, a menudo por su nombre, como delincuentes y traidores a los que culpa de todos los problemas de México”, apunta “The Economist”.

El medio también cuestiona la autenticidad de la defensa de la democracia que el Presidente asegura representar, pues cuando se plantean objeciones a sus proyectos estrella, convoca a consultas.

“Elige un pequeño electorado que sabe que se pondrá de su lado. Cuando lo hace, declara que la gente ha hablado. Incluso ha pedido un referéndum nacional sobre si enjuiciar a cinco de los seis ex Presidentes de México por corrupción”, comenta.

“The Economist” también destaca la incertidumbre que se vive en el sector empresarial por las políticas del mandatario, así como la intención ya expresa de López Obrador de reformar o incluso eliminar los organismos autónomos del país, incluyendo el Instituto Nacional Electoral, que no ha dejado de ser blanco de sus críticas.

El medio británico también considera que “los próximos tres años (refiriéndose a lo que queda de su sexenio) determinarán la profundidad y duración del daño que hace a México y su democracia”.

Si bien López Obrador “tiene prohibido (por la Constitución) buscar la reelección, está tratando ilegalmente de extender el mandato de un presidente amistoso de la Suprema Corte de Justicia”, agrega “The Economist” al refererirse a la llamada ‘Ley Zaldívar’.

Un grupo de analistas cree que este es un medio para que posteriormente López Obrador busque prolongar su permanencia en el poder.

El medio subraya que si bien la situación económica de México no ha mejorado bajo el mandato de López Obrador, este aún cuenta con 61 por ciento de aprobación entre las y los mexicanos.

“Las instituciones de México son fuertes, pero pueden ceder ante el asalto sostenido de un fanático con apoyo popular”, advierte.

Por ello, “The Economist” remarca que los partidos de oposición deben trabajar juntos para frenar a López Obrador, aunque reconoce que esas mismas formaciones son las culpables del fuerte apoyo mostrado hacia el Presidente.

“Los partidos hicieron un pobre trabajo en cuanto a ayudar a aquellos que fueron olvidados durante el largo boom (1) que siguió a la liberación de la economía en la década de los ochenta”, apunta.


(1) El “boom” es un periodo de auge económico que no se tradujo en una adecuada redistribución de la riqueza en México ni en otros países latinoamericanos

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| HECHO DIGITAL | CDMX | 28 – MAYO – 2021 |