En el seno de Morena, el grupo multipartidista que llevó al poder a Andrés Manuel López Obrador, ya empiezan a “mover sus fichas” los dos presidenciables que hasta ahora parecen tener más posibilidades;

  • La jefa de Gobierno de la Ciudad de México Claudia Sheinbaum Pardo.

  • El secretario de Relaciones Exteriores, y funcionario “mil usos” del lopezobradorismo, Marcelo Ebrard Casaubón.

Y desde luego, si AMLO se dejara llevar por los sentimientos al elegir a su sucesor, sin duda se inclinaría por la política y académica de 58 años de edad.

Para prueba, el último botón se dio el pasado fin de semana –domingo 13 de septiembre–, cuando López Obrador elogió a Claudia por su campaña contra la inseguridad, al reducir el promedio de homicidios diarios de seis a tres.

La inseguridad, por cierto, es la asignación en que menos resultados ha logrado el Gobierno de la 4T.

Los elogios se dieron cuando AMLO, Claudia y la alcaldesa de Alvaro Obregón –Layda Sansores– supervisaban las obras de ampliación de la línea 12 del Metro capitalino, salpicadas de episodios de corrupción durante los Gobiernos de Ebrard y Miguel Mancera.

Al ser ya colocados por sus seguidores en los carriles de competencia, Claudia y Marcelo ya libran, de acuerdo con los expertos, el primero de muchos raunds en la azarosa lucha hacia la Presidencia.

Tanto Claudia como el canciller que cumplirá 61 años de edad el próximo 10 de octubre tienen alfiles en la lucha por el liderato de Morena.

La baraja de Claudia sería Alfonso Ramírez Cuéllar, el actual dirigente nacional, que puede ser desplazado si se aprueba el sistema de encuesta para escoger al nuevo líder.

El “gallo” de Ebrard sería el actual “pastor” legislativo Mario Delgado, y que tendría el triunfo asegurado si se aprueba el esquema de encuesta para seleccionar al nuevo jerarca partidista.

Quien dirija a Morena tendrá mano en la selección de ciertos candidatos a los que López Obrador no les dé tanta importancia.

El liderato de Morena será, sin embargo, uno de los tantos escollos que tendrán que librar Claudia y Marcelo, más otros eventuales competidores, en una lucha de resistencia que durará más de tres años si no es que el “Mesías tropical” decide quedarse un tiempo más en el cargo, o bien, decide “bajar del caballo” a alguno de los aspirantes a sucederlo.


| HECHO DIGITAL | PUNTO DE VISTA DE HECHO DIGITAL | CDMX | 16 – IX – 2020 |