Si esto ocurre, advierte el ex Presidente Zedillo, “toda la economía colapsaría irremediablemente”


El ex Presidente mexicano Ernesto Zedillo recomendó a los Gobiernos golpeados por la crisis económica derivada de la pandemia a otorgar créditos suficientes para que las empresas no se vean aún más afectadas.

Sólo así se conseguirá que el deterioro que trajo la pandemia sea temporal y reversible en la economía, entre ellas, el aumento de la deuda pública necesario para hacer frente a la crisis.

Zedillo, quien participó en el foro inmobiliario InCon, habló sobre las afectaciones que han dejado las crisis económica y sanitaria en México y en todo el mundo, divulga el periódico Vanguardia (de Saltillo, Coahuila).

Se recordó que cuando se esperaba para este año cierta recuperación en países de América Latina, actualmente se vive el peor desastre económico desde la “Gran Depresión”.

En este esquema de ayuda a las empresas, observó Zedillo, los bancos nacionales de desarrollo e incluso los bancos centrales deben desempeñar un papel en este frente, pero para ello serán importantes la transparencia, las reglas claras y la ausencia de decisiones discriminatorias y discrecionales.

“No debe soslayarse que, sin apoyo al empleo y a la demanda agregada, la contracción de los ingresos fiscales y su impacto en el déficit fiscal sería inmensa”.

Por tanto, “el apoyo al empleo y a los ingresos de la fuerza laboral debiera ser la herramienta principal para prevenir una depresión prolongada”.

Asimismo, concluye el ex Presidente mexicano, “la ayuda para las empresas también es fundamental con mecanismos temporales para otorgar y garantizar créditos suficientes”,

Se sugiere como ayuda a las empresas “considerar el aplazamiento o la condonación de contribuciones al seguro social e incluso subsidios directos para gastos de nómina, todo esto condicionado a la preservación del empleo.

“En el sector informal –a su vez– se deben adoptar transferencias directas de efectivo a los trabajadores, es decir, improvisar un seguro de desempleo sin precedentes en nuestra región que detenga la destrucción catastrófica del empleo al tiempo que se le pone un piso a la caída del ingreso laboral, evitando así una prolongada contracción económica”.

“Los gobiernos deben tener en cuenta que, si no se evita una quiebra generalizada de empresas, la próxima presa de la crisis podría ser el sistema bancario, y si este llegara a fallar, la totalidad del sistema de pagos y en general toda la economía, colapsaría irremediablemente”, aseveró.

Agregó que el costo fiscal de apoyar los empleos y las empresas debe compensarse rápido a través de ajustes a las partidas del gasto público corriente y de inversión de menor rentabilidad social.

“Además es muy importante comprometerse con seriedad desde el inicio a corregir desde un principio el mayor déficit fiscal que se tendrá bajo cualquier circunstancia al corto plazo, así como el aumento de la deuda pública necesario para hacer frente a la crisis”.

Zedillo enfatizó que para este cierre de este año la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) prevé que aunque se ve una pequeña recuperación en la economía mexicana, se pronostica una contracción del 10.2 por ciento.


| HECHO DIGITAL | CDMX | 23 – IX – 2020 |