Ocurrió en el municipio de Chignahuapan, Puebla, entidad en la que este último viernes (9 de abril) se conoció en otra localidad, la de Amozoc, del macabro hallazgo del cadáver de un bebé de tan sólo 3 meses de edad con una pierna amputada, fracturas diversas en el cuerpo -incluyendo el cráneo– y calcinado



Un pequeño y una niña de ocho y unos dos años de edad –respectivamente– fueron asesinados por su madre, en un caso dramático y macabro que tendría su origen en el desequilibrio emocional que experimentó quien hoy es considerada una “hiena”, tras presuntamente discutir con su pareja.

Este hecho precede al de este último viernes (9 de abril de 2021), en el municipio de Amozoc, donde fue hallado el cadáver un bebé de escasos tres meses con una pierna amputada, huellas de violencia, lesiones en cráneo y calcinado, a escasa distancia de las vías del ferrocarril, cercanas al paradero de la Red Urbana de Transporte Articulado (RUTA) del lugar.

Fue en el transcurso de ayer sábado (10 de abril) que se conoció del acto abominable en una casa abandonada del barrio de Ixtlahuaca, en el municipio de Chignahuapan. El aparente móvil es un arranque de coraje de la filicida, identificada como “Anabel”, de 33 años de edad, tras sostener una acalorada discusión con su pareja, aunque serán las investigaciones ministeriales de la Fiscalía General de Justicia de Puebla la que determinen la veracidad de esta versión pública.

Los menores, cuya madre asfixió con sus propias manos, fueron identificados como Julio Alfonso y Liliana Aurora, de 8 y poco más de dos años de edad, respectivamente. El niño vestía un pants y camisa de manga larga color gris, con sudadera color rojo, en tanto que su hermana menor una blusa color rosa con estampados de diferentes tonos, pants rosa y tenis blancos. Los cuerpos de ambos fueron hallados juntos.

La propia mujer habló al servicio de emergencias para pedir que ayudaran a sus hijos -una niña de casi dos años y un niño de ocho años de edad- sin embargo, cuando los paramédicos llegaron ya no pudieron hacer nada pues estaban muertos.

La fiscalía poblana presume que la mujer se dio cuenta tardíamente de su vileza y se frenó en lo que pudo acabar en filicidio por partida cuádruple y suicidio (de la madre hiena), pues en el lugar del doble crimen, ubicado a unos 4 kilómetros de la cabecera municipal de Chignahuapan, pues policías municipales, ministeriales y paramédicos encontraron a salvo a otras dos hijas menores de edad de la filicida, originaria del Estado de México.

Las sobrevivientes a la tragedia familiar son Elisa y Andrea, de 10 y siete años de edad, respectivamente. Ambas fueron puestas bajo resguardo del Sistema DIF de Chignahuapan. Hasta donde se sabe, la filicida todavía estaba emocionalmente aturdida cuando fue detenida.

–“La noticia generó rechazo entre la población, sobre todo cuando se supo que decidió asesinar a sus hijos tras una pelea con su pareja y padre de los menores –consigna el diario “El Sol de Puebla”–. “No hay una hora que precise los hechos, sin embargo, se presume que fueron después de las 17 horas del pasado viernes cuando la mujer, únicamente identificada como “Anabel”, de 33 años cometió el crimen”.

En el caso hay eslabones aún unir:

*) Por ejemplo, no se sabe si “Anabel” trasladó a sus hijos hasta la finca para victimarlos o bien la habitaban por hallarse abandonada.

*) La versión de que “Anabel” se desquició tras presunta acalorada discusión con su pareja, como se afirma.- (De Nuestra Redacción con información de Agencias)

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| HECHO DIGITAL | CDMX | 11 – ABRIL – 2021 |