Se ignora con qué facultades y autoridad informa de aumentos de precio en productos líderes: Historial

En este país de membretes, donde los pocos “elefantes verdaderos” –es decir, asociaciones de innegable peso—se mezclan con “tigres de papel” –agrupaciones  de un dudoso valor–, ha surgido uno poco conocido.

Se hace llamar la “Alianza Nacional de Pequeños Comerciantes (Anpec)”, encabezada por un tal Cuauhtémoc Rivera, sin saber a cuántos socios agrupa y qué peso específico tienen en el mercado.

Rivera ha llamado la atención al denunciar que Bimbo subió 2 pesos el precio de todo su pan de caja este jueves 2 de enero de 2020.

De acuerdo con una nota del diario capitalino “Milenio”, Anpec anticipa incrementos similares para las galletas de Gamesa y de Marinela, las cervezas de marca Modelo, las botanas de Sabritas y Barcel, los lácteos de Nestlé, Lala y Alpura, y los productos Tía Rosa.

Anpec atribuye estas alzas a la “actualización” del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS).

Nunca se precisa cómo Anpec está enterada de tales aumentos ni si estos corresponden a avisos enviados por los fabricantes a sus clientes pequeños comerciantes.

Al revisar antecedentes en Internet, HECHO DIGITAL supone que Anpec funciona como una asociación civil con tareas de defensa del consumidor, y no está mal esto, pero hay que conocer sus verdaderos objetivos.

Habría que preguntar entonces de las alzas –montos, productos que abarcan, etcétera—para obtener información más fidedigna destinada al consumidor.

Informa Anpec, por ejemplo, de un “aumento sostenido de precios” –menciona el 16%– en perecederos como tomate (rojo y verde) y cebolla a lo largo de 2019.

Advierte que debe de esperarse un incremento similar este 2020, pero esto lo definirá la oferta y la demanda, y factores estacionales, derivados del exceso o escasez del agua en los cultivos.

Cuauhtémoc Rivera y la Anpec pronostican, asimismo, que “el arranque de 2020 será tortuoso, pues aunado a todos los incrementos, estamos aún ante la incertidumbre del T-MEC”.

(No hay que tener “una bola de cristal” para deducir lo anterior, pero hay que entregar cifras concretas de producción y precios para tener una idea de si el panorama será bueno o malo).

La tardanza en la aprobación de este tratado comercial que no acaba de concretarse vendrá a ejercer mayor presión al mercado laboral, para lo que, quizás, insistimos, “aún no estemos preparados”, expuso Rivera.

El aumento del IEPS a los combustibles, estima Anpec, encarece el transporte de mercancías, así como el de pasajeros, como acaba de suceder en el Estado de México.— (Enfoque editorial de HECHO DIGITAL con información del diario “Milenio”, de CDMX – 02/I/2020)