Es la impresión que da México con el Presupuesto 2021 y sus irreales metas: Exagerada tasa de crecimiento


Desde ayer, en la engañosa vida política de México hay una nueva historia, “Andrés en el país de las maravillas”, que no tiene nada de infantil y que forma parte del camino que está llevando al país al despeñadero en lo económico.

Cartón tomado de Twitter

“Andrés en el país de las maravillas” cuenta la historia de un ambicioso Presidente (AMLO), que para seguir la construcción de tres obras faraónicas (el aeropuerto capitalino, la refinería de Dos Bocas, Tabasco, y el Tren Maya), metió a su país dentro de una “camisa de fuerza”, lo cual puede acarrear funestos resultados

A esto equivale el presupuesto federal de 2021, que asciende a cinco billones 539 mil millones de pesos, y que también incluye la “misión imposible” de revivir un “cadáver funcional” como lo es Pemex, mediante una nueva partida de 500 mil millones de pesos.

Para las citadas tres obras faraónicas, el Proyecto de Presupuesto de Egresos de la Federación (PPEF), entregado a la Cámara de Diútados, destinará 64 mil 600 millones de pesos, 103 % más que lo destinado este año (31 mil 836 mdp).

Igualmente, como si se desconociera por qué momentos estamos atravesando, en el “país de las maravillas” presidido por Andrés debemos de crecer en 2021 a un ritmo de 4.6 por ciento.

Sin embargo, la mayoría de los organismos internacionales que hacen estimaciones financieras prevén que, si acaso, el país crecería 2% el ño entrante.

Las otras variables del presupuesto del “país de las maravillas” en 2021 son las siguientes:

  • Barril de petróleo de exportación, 42.1 dólares.
  • Inflación anual del 3% al cierre de 2021
  • Tasa de interés del 4 %
  • Tipo de cambio promedio de 22 pesos 10 centavos por dólar.

Cartón tomado de Twitter

Aunque en términos reales, el presupuesto de 2021 es 3 % menos que el ejercido este 2020, en “el país de las maravillas” hay una especie de “manual de buenos propósitos” (como una “cartita” a Santa Claus), que dice:

El PPEF busca que las participaciones federales a los Estados y municipios aumenten 6.5% en términos reales sobre lo ejercido en 2020.

La terca realidad, sin embargo, indica lo contrario: En el caso de Yucatán se estima una reducción parecida al monto del aumento que “espera” la Federación.

El monto de las participaciones federales disminuirá de los 16, 046 millones aprobados en 2020 a 15 mil 582,2 millones para 2021, o sea, una reducción neta de 463 millones 800 mil pesos.

Pero no sólo eso, explicó Olga Rosas Moya –la secretaria de Administración y Finanzas del Gobierno de Yucatán–. También se espera una reducción de 9.2% en el tema de convenios de reasignación y descentralización que pasará de 3,025 mdp este 2020 a 2,843 para el 2021, es decir, una reducción de 142 mdp.

Esta insultante reducción de recursos seguramente será motivo de profundas discusiones y descrepancias del Presidente con los Gobernadores

Para terminar con “Andrés en el país de las maravillas” hay que mencionar que la tasa de crecimiento prevista sólo podrá cumplirse si desde enero de 2021 ya hay disponible una vacuna contra el Covid-19, lo cual es altamente improbable.

Este pronóstico está por sufrir un rotundo revés si se retrasa la puesta a punto de la vacuna por la detección de los problemas de salud de uno de los voluntarios que aceptó recibir el antídoto, producido con financiamiento mexicano por el gigante farmacéutico Astra Zeneca.


Ilustración de portada, cartón tomado de Twitter, de la autoría del MONERO RICTUS, cuyos trabajos publica el periódico “El Financiero”, de Ciudad de México


| HECHO DIGITAL – SIN RODEOS | CDMX | 10 – IX – 2020 |