No pierde la oportunidad de desprestigiar a partidos que se han aliado con vistas a los comicios de 2021



Fallamos en nuestro deseo de ver, en la Nochebuena de 2020, a un Andrés Manuel López Obrador diferente, que asuma sus funciones como Presidente de todos los mexicanos y se olvide de ser el líder de una facción, la de su partido, Morena.

Sin embargo, como del dicho al hecho, del deseo a la realidad, hay un gran trecho, pues debemos aceptar las cosas como son, sin dejar de luchar por que sean diferentes.

Así, este miércoles 23 de diciembre volvimos a ver al líder tabasqueño  contradictorio como es, amigo de la democracia cuando sirve a sus intereses, pero enemigo de la misma cuando se contrapone a sus designios.

Y como lo ha hecho desde que supo que la mayoría de sus adversarios se han unido para tratar de derrotarlo en los comicios de junio de 2021, no pierde la oportunidad para desprestigiarlos, para atribuirles las peores intenciones.

Tiene tanta suerte López Obrador que hasta las palabras se le prestan para defenestrar s sus adversarios, a los que ha dado en calificar con el adjetivo de TUMOR, iniciales de Todos Unidos contra Morena.

Inclusive ha preparado un spot de Morena dedicado al TUMOR y su “perversa alianza”

En una campaña llena de medias verdades y totales mentiras, López Obrador se ha valido de los siguientes argumentos:

♦ “Lo que más les importa (a los adverarios) es quitarnos el presupuesto, quitarle el presupuesto a los pobres”, dice, en referencia a sus programas sociales con discutibles alcances.

https://twitter.com/Almomento4T/status/1341747899106004992?s=20

Y no necesariamente es así, porque tales programas ya se ofrecían antes de la llegada al poder de AMLO y Morena, y este es el mejor indicador de que van a continuar.

♦ “Lo que les importa es que no tengamos una representación mayoritaria en la Cámara de Diputados. ¿Y cuál es la facultad exclusiva en la Cámara de Diputados? Aprobar el presupuesto”, agregó López Obrador.

Desde luego, el objetivo de la alianza de los partidos adversarios sí es quitarle el control de la Cámara de Diputados, pero no necesariamente para quitar los apoyos sociales sino para impedir otras absurdas medidas morenistas, como aceptar como auténticos dólares de dudosa procedencia

Y no sólo eso, sino incluso cambiar la Constitución, lo que ya puede hacer, porque dos de cada tres diputados son de Morena o de los partidos aliados.

♦ Lo que no deja de hacer AMLO en todo momento es llenar de insultos a las opositores, que no están sustentados en pruebas. “Inmorales”, por ejemplo, es un adjetivo que frecuentemente les endilga.

Una cosa es indudable. De haber una clara definición de los métodos para denunciar la difamación y la calumnia, por lo menos AMLO ya hubiera sido obligado pagar millonarias compensaciones al no poder sustentar sus dichos.



| HECHO DIGITAL | ANÁLISIS | CDMX | 25 – XII – 2020 |