Ya van dos mañaneras sin abordar el tema que lo deja al mismo nivel de su acerbo crítico Felipe Calderón Hinojosa

El presidente Andrés Manuel López Obrador se ha caracterizado por abordar en sus “mañaneras” la información más reciente que acontece en el país.

Por eso sorprende que, por segunda jornada seguida, no se haya pronunciado este miércoles 13 de mayo sobre su misma decisión de mantener a las Fuerzas Armadas en tareas de seguridad pública hasta el año 2024.

Con esta medidas, no sólo “imita” a su acerbo crítico y antecesor Felipe Calderón –el que envió a las calles a Ejército y Marina para combatir el crimen organizado–, sino que AMLO rompe una promesa de campaña y desilusiona  hasta los propios ciudadanos que votaron por el.

Y es que en 2017, AMLO pronunció en su discurso como candidato presidencial que “No vamos a utilizar la fuerza para enfrentar los problemas sociales, no vamos a reprimir al pueblo con el Ejército, no es para eso.

“Vamos a atender el problema de la inseguridad y de la violencia –decía entonces el político tabasqueño–, atendiendo las causas, esa es la forma más humana, eficaz, no como lo han venido haciendo, que además no ha dado resultado”.

Las cosas no salieron como se esperaba, y Ejército y Marina seguirán en las calles, conforme a la reciente decisión de AMLO, realizando funciones de seguridad pública. O sea, la misma consigna que les dio Calderón.

Para combatir al crimen organizado, AMLO creó la Guardia Nacional que está conformada por miembros de la Policía Federal, Naval y Militar, para “avanzar con su plan de reemplazar la policía federal civil con una nueva fuerza controlada” por las fuerzas armadas.

La Guardia Nacional está lejos de lo que imaginaba AMLO, a quien no ha quedado más que seguir contando con Ejército y Marina como la espina dorsal del combate a un crimen organizado cada vez más desafiante, cada vez más decidido a poner en evidencia al poder constituido,

Se espera que el silencio presidencial sobre el particular no tarde mucho, y que los argumentos de AMLO sean lo suficientemente convincentes para no seguir perdiendo más adeptos.

 Por de pronto, AMLO está comprobando, con crudeza, por qué se dice que del dicho al hecho hay un gran trecho.

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| HECHO DIGITAL |  ANÁLISIS | CDMX |  13-V-2020 |