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Sin embargo, es el menos conocido de los aspirantes de Morena a sucederlo: Parece que se le “escapa” la sucesión

Al abordar la sucesión presidencial, Enrique Quintana, analista del diario capitalino “El Financiero”, estima que ahora, de los aspirantes, “quizás el más cercano al corazón y al interés del Presidente (Andrés Manuel López Obrador) sea el secretario de Gobernación” (Adán Augusto López Hernández).

Sin embargo, observa Quintana, Adán es el menos conocido de los tres precandidatos de Morena (Marcelo Ebrard y Claudia Sheinbaum son los otros dos), y por tanto “el que debe remontar un trecho más largo para convertirse en candidato viable”.

Según Quintana, “Ebrard sería el candidato sólo si López Obrador no tiene más remedio que respaldarlo al no contar con otra opción”.

Claudia Sheinbaum, añade, “sería la abanderada de Morena si resiste las adversidades derivadas de gobernar Ciudad de México, y muestra las habilidades políticas necesarias para competir y ganar”.

“En el otro lado –menciona–, el problema que hay es que ni siquiera está claro si habrá un candidato único de la oposición y, en caso de haberlo, tampoco se sabe nada respecto a cuál será el proceso para designarlo”.

Aunque los opositores arguyen que identificar desde ahora a sus prospectos es exponerlos “a los ataques desde el poder” y en parte tienen razón, también lo es que esta estrategia equivale a “jugar a la ruleta rusa” y dar a Morena una ventaja que luego puede ser insuperable.

Por tanto, habría que evaluar si es hora de “tomar más riesgos, incluso exponerse más a los ataques del poder”, en lugar de esperar supuestos, como la eventual caída en la popularidad de López Obrador y el consiguiente debilitamiento de Morena por efectos del natural desgaste por el ejercicio del poder.

A su vez, Raymundo Riva Palacio, como Quintana articulista de El Financiero, también aborda la sucesión presidencial y cree que López Obrador “está perdiendo el control del proceso que detonó” en las “mañaneras” de Palacio Nacional,

Además –comenta–, su principal baraja, Claudia Sheinbaum, no crece pese al impulso presidencial ante algunos de sus adversarios, como Ebrard, o rebeldes, como el líder senatorial Ricardo Monreal.

En el artículo titulado “Se le escapa la sucesión”, Riva Palacio recuerda que Ebrard  le “tomó la palabra” al mandatario, luego de que éste invitara a los precandidatos a organizar actos de campaña,

Así, el ahora canciller reunió a cien colaboradores en una comida para informarles de su decisión de luchar por la Presidencia y no sólo ha participado en un mitin del candidato de Morena a Gobernador de Hidalgo Julio Menchaca sino que ha seguido hablando con líderes políticos para buscar su respaldo.

Sin embargo, de acuerdo con el texto de Riva Palacio, López Obrador puso el grito en el cielo cuando Ebrard reclutó al Gobernador poblano Miguel Barbosa “para que fuera uno de sus recaudadores para la precampaña”. Y gustoso, este último aceptó.

Entonces, “López Obrador ordenó que hablaran con el Gobernador (Barbosa) para expresarle su molestia”.

Esto es prueba –según el analista– que “los vacíos políticos se están llenando en Morena” y que “uno de los que están aprovechando los huecos que deja Sheinbaum es (el senador Ricardo) Monreal

Al respecto, dice Riva Palacio que “el senador (Monreal) ha estado buscando audiencia con el Presidente para hablar de sus aspiraciones, pero López Obrador no ha querido recibirlo”.

El senador sólo conversa con el Presidente cuando éste “lo manda llamar para tratarle un tema de su interés”.

Riva Palacio asegura que a pesar de haber tenido López Obrador “fuertes desencuentros” con Monreal, “en las últimas semanas, por razones coyunturales de agenda parlamentaria e interés particular (de aquél) sobre iniciativas que requieren mayoría calificada”, ha pedido al secretario de Gobernación que “buscara” a Monreal y lo “arropara”, pues “era mejor tenerlo cerca que empujarlo a la salida del partido y crear un nuevo adversario para 2024”.

Para Riva Palacio, no hay duda de que “López Obrador pretende una sucesión tutelada, incluso provocando a la oposición” para que ´destape’ a sus presidenciables.

Sin embargo, continúa el analista, al Presidente “no le alcanza para imponer el candidato de la oposición, y tampoco está claro si le alcanza para evitar las fracturas en Morena y, por consiguiente, la diáspora de facciones del partido hacia las candidaturas de los suspirantes.

“Hasta ahora –apunta–, Sheinbaum mantiene el respaldo del voto duro de López Obrador, pero la jefa de Gobierno capitalina no crecerá más, por lo que el Presidente tiene que tomar el control del partido, como lo hará, e instalar los frenos a los suspirantes.

“De otra forma –concluye Riva Palacio–, quizás no sólo pierda el manejo de la sucesión, sino el poder tras el poder.- (De Nuestra Redacción)



| HECHO DIGITAL | CIUDAD DE MÉXICO | 10 de Mayo de 2022 |



 

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