• Real Madrid alza su undécima Súper Copa, tras hacerlo por última vez en 2017: Doblega en penales al Atlético de Madrid, en Arabia

  • Zidane alcanza su décimo título en su historia con los “merengues”

Como en la final de la Champions de 2016, el Madrid superó al Atlético en la tanda de penaltis tras empatar sin goles: en un partido que fue creciendo en intensidad con el paso de los minutos para desembocar en una prórroga vertiginosa, el Madrid se llevó la Supercopa. Ocurrió en Yeda (Arabia), donde el Madrid fue más preciso en la tanda de desempate.

Zidane mantuvo el guion que tan bien le funcionó ante el Valencia para conquistar su décimo titulo como “merengue”: Casemiro, Kroos y Valverde como tridente en el centro del campo, con Isco y Modric en la creación y Jovic como único delantero.

También Simeone se aferró al plan que le había llevado a la final: recuperó a Giménez en el centro de la defensa y confió plenamente en la capacidad de Correa y Saúl como alfiles y sobre todo, de Joao Félix en la mediapunta y de Morata de ‘nueve’.

EL PLAN PREVISTO

Más cómodo con el balón aunque sin profundidad, el Real Madrid empezó dominando frente a un Atlético que se siente cómodo con un bloque bajo. Los de Simeone se defendieron con orden, siempre solidarios, mientras el Madrid movía el balón de banda a banda, con Isco y Modric intercambiando posiciones y los tres pivote pisando la frontal del área de Oblak con frecuencia.

Vertical por definición, el Atlético buscó la espalda de Ramos y Varane: Morata estuvo a punto de provocar un penalti de Courtois en la primera acción de peligro del partido, pero el belga llegó a tiempo para despejar limpiamente el balón. Correspondió Casemiro con un disparo de media distancia y después, con un remate de cabeza que se fue por encima del larguero.

Frente a la timidez de los laterales del Atlético, más defensivos que creativos, Carvajal y Mendy intentaron profundizar por sus bandas. El francés, que no es precisamente un prodigio con el balón en los pies, estuvo a punto de darle un disgusto a Oblak tras un autopase a Trippier y un remate al palo corto. Poco más ofreció la primera parte, jugada a ritmo lento, un mero trámite entre dos equipos que se temen y se respetan.

El descanso acabó con la tregua: el Madrid se puso panos a la obra y muy pronto estuvo a punto de batir a Oblak, tras una gran conducción de Modric en la zona de tres cuartos. El croata filtró un pase preciso para Jovic, que remató ligeramente desviado.

CAMBIO DE PIEZAS DE SIMEONE Y ZIDANE

Fue el primer aviso serio del equipo de Zidane. Con Modric a la batuta, el Madrid dio un paso adelante. Simeone contestó retirando a Herrera para dar entrada a Vitolo y ganar presencia ofensiva, aunque el guion del partido no cambió.

Zidane buscó una marcha mejor. apostando por la frescura de Rodrygo, sustituto de un apagado Isco. Su equipo leyó el mensaje: Había que lanzarse a por el partido.

INTERCAMBIO DE GOLPES

Valverde tuvo el 1-0 en un remate muy claro, prácticamente solo ante Oblak. Solo tenía que saltar y rematar de cabeza, tras un meritorio pase de Jovic, pero al uruguayo se le apagó la luz y su remate se fue desviado.

Vitolo respondió tirando de su equipo: sus conducciones entre líneas aliviaron al Atlético, que se sacudió la presión del Madrid y se metió de lleno en el partido. Trippier filtró un balón a Morata que el ex del Madrid golpeó abajo, cerca del poste izquierdo de Courtois, que rechazó con solvencia.

Después de una primera parte soporífera, la final comenzaba a animarse.

PRIMERO MARIANO, LUEGO THOMAS

Zidane intentó ponerle un poco de picante al ataque con Mariano, que suplió a Jovic, muy lejos de lo que debería ser un delantero del Madrid, pero fue Rodrygo quien tuvo la penúltima gran ocasión antes de la prórroga. La última la tuvo Thomas, que intentó sorprender a Courtois con un lanzamiento de falta de media distancia.

SAN OBLAK EN LA PRÓRROGA

La prórroga comenzó con el Atleti desenfrenado y con un Vitolo en plan líder: suyo fue el primer remate del tiempo añadido, bien interceptado por Oblak. Pese a jugar con el público en contra (mayoría de madridistas en el estadio), el Atlético fue creciendo con el paso de los minutos.

El Madrid acabó el partido con Rodrygo, Mariano y Vinicius en ataque: nada que ver con su tripleta habitual, pero a pesar de todo, Mariano cuajó unos minutos muy interesantes y estuvo cerca de decantar la final con un remate a bocajarro rechazado por Oblak. También despejó Oblak el rechace del rechace, con Modric buscando el gol.

EXPULSIÓN DE VALVERDE

La prórroga ofreció mucho más que los 90 minutos anteriores: ya al final, Morata encaraba a Courtois en solitario cuando Valverde le derribó por detrás. La roja fue de manual. El Madrid se quedó con diez jugadores, pero apenas faltaban un par de minutos de partido.

EL ATLÉTICO, SIN PUNTERÍA EN EL PEOR MOMENTO

En los penaltis, el Atlético fue un desastre: fallaron Saúl y Thomas sus lanzamientos y ahí sepultó el equipo de Simeone todas sus esperanzas. El Madrid, en cambio, estuvo impecable: primero Carvajal, luego Rodrygo y más tarde Modric, todos sin fallo. Remató la faena Sergio Ramos para coronar nuevamente a su equipo: pese a no ser campeón de Copa ni de Liga el año pasado -ni siquiera subcampeón-, el Madrid es el nuevo campeón de la Supercopa.- (Crónica del diario español “Sport”)

HECHO DIGITAL – CDMX – 12/I/2020