A propósito del tiroteo en Torreón un periódico sugiere que quizá sea mejor enviar a “todos” al diván del especialista

El periódico “Vanguardia”, de Coahuila, informó que las autoridades de Salud de ese Estado han decidido mandar a terapia sicológica a alumnos y a todo el personal del colegio Cervantes, escenario del tiroteo realizado por un alumno de 11 años, el pasado viernes 10 de enero.

De ser así, estaríamos ante un hecho inédito pero plausible por donde se le quiera ver.

Y es que a raíz de que dicho menor de sexto grado de primaria disparó y mató, el caso hizo reflexionar a la “aldea”(1), o sea, a la población. Entonces, “Vanguardia” recuerda el siguiente proverbio africano que cobró fuerza en redes tras la tragedia: “Un niño que no es abrazado por la aldea, la va a quemar para finalmente sentir su tibieza”.

Al respecto, la Red por los Derechos de la Infancia en México (Redim) señala que los hechos en Torreón “no pueden verse ajenos a la cultura de militarización que ha dejado la fallida estrategia de seguridad”.Ello, se añade, “ha llevado a un flujo masivo de armas, (que son puestas) a disposición de familias que buscan protegerse ante contextos de gran violencia”.

A todo esto, “Vanguardia” apunta que si “el hecho mandó a terapia a todo el Colegio Cervantes de Torreón, a una ciudad, al País…  quizá sea el momento de ir al diván todos”.

En efecto, menciona, “la Secretaría de Salud del Estado (de Coahuila) acordó suspender clases en esa escuela para que los estudiantes y el personal del plantel reciban apoyo emocional y psicológico”.

Asimismo, “Vanguardia” abrió sus páginas para que, a través de su espacio “Semanario”, opine la gente, lo mismo intelectuales y catedráticos que políticos y ciudadanos comunes.

No basta con admitir que el culpable de la tragedia somos todos, la sociedad, nosotros, tú, yo, él, ella.Hay que pensar ahora qué es lo que sigue:

  • ¿Qué salió mal?
  • ¿En qué momento se jodió la vida?
  •  ¿Quién asesinó a la maestra?
  • ¿Quién o quiénes le fallamos al alumno de sexto de primaria?

Y es que, como lo plantea el analista Francisco Rodríguez, en el tiroteo del colegio Cervantes “el gatillo lo jalamos todos”.— (Con información del periódico “Vanguardia”, de Coahuila – 12/I/2020)

(1) El término Aldea Global hace énfasis en las consecuencias socioculturales de la comunicación, inmediata y mundial de todo tipo de información, a partir de aquello que posibilitan y estimulan los medios electrónicos de comunicación. Sugiere que, en especial, ver y oír permanentemente personas y hechos —como si se estuviera en el momento y lugar donde ocurren— revive las condiciones de vida de una pequeña aldea:  Percibimos como cotidianos hechos y personas que tal vez sean muy distantes en el espacio o incluso el tiempo, y olvidamos que esa información es parcial y fue elegida entre una infinidad de contenidos. El término fue acuñado por el sociólogo canadiense Marshall McLuhan. El concepto aparece varias veces en sus libros The Gutenberg Galaxy: The Making of Typographic Man (1962) y Understanding Media (1964) y probablemente se haya popularizado a partir de estos.En 1968, McLuhan lo utilizó en el título de su libro Guerra y paz en la Aldea Global. McLuhan se refiere a la aldea global como un cambio producido principalmente por la radio, el cine y la televisión (aún no había Internet en 1968), medios de comunicación audiovisual que difunden imágenes y sonidos de cualquier lugar y momento y ocupaban un espacio cada vez más importante en el hogar y la vida cotidiana, con una expansión muy significativa en la década anterior. También aportó lo suyo –explica McLuhan– la difusión del teléfono, la fotografía, la reproducción y grabación de sonido, la prensa gráfica, el procesamiento digital